Muy pronto en mi país, el Perú, se procederá a la construcción de un gran MUSEO DE LA MEMORIA, que albergará los detalles más significativos de una época en que la violencia criminal asolò a mi hermosa nación.
Y es precisamente el laureado escritor peruano, Mario Vargas Llosa, quien nos da amplios pormenores del porqué y para qué este museo tan criticado, cuestionado y también tan esperado.
"Violencia política es la fuente de los peores estragos para el país"
Escritor afirma que museo de la memoria mostrará el sufrimiento que ocasionó Sendero.
“Si funciona como queremos, el museo servirá para cobrar conciencia”, señala. Cree que la CVR hizo una labor muy valiosa, pero de ninguna manera definitiva e irreversible
¿La creación del museo de la memoria (MM) no es un poco apresurada? Se señala como argumento que aún hay terrorismo en nuestro país.
Me temo que si esperáramos que termine totalmente la violencia nos moriríamos antes de viejos. La violencia está ahí, no la vamos a erradicar de la noche a la mañana. La razón de ser del MM es apresurar el cese de la violencia gracias a una presión de la sociedad civil, de la opinión pública peruana, de una conciencia nacional de que hay que acabar con la violencia política y social si queremos realmente despegar y ser un país moderno donde funcione la ley y haya justicia. Es una de las razones para construir el MM. No se trata de una institución arqueológica para resguardar la memoria de un pasado. Es algo más complejo, más actual, más rico. A partir de la experiencia trágica del terrorismo de los años 80 se busca construir una defensa intelectual, política, moral contra la violencia, que tiene una larguísima tradición en el Perú.
¿El museo de la memoria la va a detener, va a amainar lo que pasa en el VRAE, por ejemplo?
Creo que va a contribuir. Si funciona como queremos, de manera objetiva, no sesgada, imparcial y con una voluntad creativa, puede contribuir muchísimo a que las nuevas generaciones cobren conciencia de que la violencia política es la fuente de los peores estragos para el país.
Otro argumento en contra del MM es que ya vivimos el terror, que no es necesario recordar, machacar…
Necesitamos crear conciencia de la necesidad de enfrentar toda forma de violencia política de manera radical. El hecho mismo de que haya una oposición ciega, fanática a la idea del museo te dice que la violencia está ahí, latente, y que en cualquier momento puede llegar a la superficie.
¿La oposición fanática al MM expresa violencia?
Creo que hay la oposición fanática de quienes tienen las manos manchadas de sangre, gente que ha participado en matanzas o que ha sido cómplice consciente de estas y que ve en el museo una amenaza. Pero es una pequeña minoría. Por otro lado, hay gente bien intencionada que ha sido convencida por las campañas exageradas, calumniosas, de que el MM se convertirá en una institución al servicio de organismos interesados en atenuar o revivir organizaciones terroristas. Y que el museo será un instrumento para desacreditar a las FF.AA., a la policía, utilizando los derechos humanos para practicar una política extremista. Yo sí quisiera llegar a este sector considerable de la opinión pública para persuadirlo de que eso no es cierto. Todos quienes estamos en la comisión del MM tenemos una trayectoria, pensamos distinto, pero nadie nos puede acusar de operaciones deshonestas.
Pueden pensar que usted es un tonto útil de…
Creo que no lo somos. ¿Cuáles son las demostraciones de que en mi vida haya sido tonto útil políticamente? He defendido lo que creo y combatido lo que no con la más absoluta claridad. Tú sabes que los terroristas quisieron matarme dos veces, no se puede decir que soy un instrumento de la extrema izquierda. Ese es un disparate que no tiene pies ni cabeza. Además, las encuestas demuestran que la mayoría de peruanos piensa que el MM será una institución útil y valiosa que contribuirá a defender los DD.HH. y la legalidad..
El gran nudo es: los militares violaron los DD.HH. durante la guerra interna.
No generalicemos, hubo militares que violaron los DD.HH. y militares que actuaron dentro de la legalidad. La institución como tal no recibió nunca órdenes de torturar o de realizar ejecuciones extrajudiciales. El trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), tan calumniado, también establece que la institución militar no funcionó de acuerdo a consignas sistemáticas de violentar la ley, cometer crímenes, etc. Son casos de militares específicos, de distinta gradación, que tomaron iniciativas absolutamente reprobables. Está documentado.
Injustamente se achaca a la CVR decir que hubo violaciones sistemáticas de los
DD.HH., cuando en realidad indica que solo fue en un lapso determinado.
Es que hubo un contexto en el que era prácticamente imposible, por la confusión que reinaba, establecer qué consignas permitían violentar la ley y cuáles no. Esa confusión se crea por la impreparación de las FF.AA. para un tipo de guerra que declararon Sendero y el MRTA. Pero lo fundamental es que el MM será el museo de las víctimas, de quienes sufrieron atropellos, torturas, asesinatos, de las familias desamparadas.
Los militares sostienen que ellos no provocaron esa violencia y que tuvieron que enfrentarla.
Eso va a quedar perfectamente establecido, es decir, que la responsabilidad primera de la violencia la tuvieron los terroristas. Eso está aclarado en la CVR. Ahora, un Estado de derecho no puede permitir que se combata el terror con el terror. Quienes cometieron esa insensatez provocaron enormes sufrimientos de los que también el museo tiene que dar cuenta. Hubo víctimas militares y policías. También la población civil se vio muchas veces aplastada entre dos fuerzas. El MM mostrará perfectamente todos esos casos. Es muy importante que el país lo entienda porque a partir de ahí podemos construir una defensa contra la violencia, una convicción política, cívica, moral. En el futuro no se puede descartar que vuelva otra vez un grupo fanático, enloquecido y declare una guerra a la civilidad, a la libertad. Esa es la razón de ser del museo.
¿Visualmente cómo sería, una sala para civiles, otra para militares, para los excesos?
El MM no hará política partidista, es un museo sobre la violencia, sobre lo que significa la destrucción de la legalidad, la creencia de que el fin justifica los medios y de que destruyendo y secuestrando se ganan conquistas sociales. El MM no va a ser un tribunal, para eso existen los jueces, no los reemplazaremos y no actuaremos como políticos. Exhibirá un material que permita el propósito de enmienda, la reflexión.
¿En la comisión para la construcción del MM hay posiciones dispares?
Bueno, no hay posiciones idénticas, la mitad de las personas defendía otras posiciones cuando yo era candidato. Pero son respetables.
¿Cuál es la verdad, la que construyó la CVR?
Esta hizo un esfuerzo enorme para acercarse a la verdad. Es muy difícil llegar a la verdad absoluta. Una de las razones del MM es acumular documentos y testimonios que permitan a investigadores, historiadores, memorialistas ir perfilando cada vez más esa verdad escurridiza y dificilísima en el contexto de los años 80.
¿Será una réplica de “Yuyanapaq”, la muestra de la CVR?
“Yuyanapaq” es el embrión. Si una ministra alemana no veía esa muestra, jamás ese país hubiera tenido la generosidad de dar el dinero para el MM. “Yuyanapaq” conmovió mucho a la gente que la visitó, a mí me impresionó tremendamente.
Los militares dijeron que había omisiones con respecto a ellos. ¿Le pareció así?
Probablemente no estuvo suficientemente representado el heroísmo y la valentía de muchísimos oficiales y soldados. Esto debe estar en el MM. Haremos todos los esfuerzos para que esa institución sea objetiva, imparcial. El MM será más amplio, complejo y generalizado. Vamos a tratar de que lo dirija una persona no solo capaz y con experiencia sino de probidad garantizada.
¿Será Salomón Lerner?
Todavía no se sabe, no estamos en esa etapa. Queremos ver cuál es el mejor sistema para nombrar al director del museo. Cuando yo partí, él quedó como vicepresidente y estos meses que he estado ausente ha hecho las veces de presidente con mucha entrega y dedicación, por lo cual tenemos que estarle muy agradecidos.
¿En qué etapa está el MM?
Tenemos un terreno, hay que agradecerle a la Municipalidad de Miraflores, al alcalde y a sus regidores porque la decisión del concejo ha sido unánime.
Hay vecinos que dicen no haber sido consultados.
La municipalidad y sus concejales representan a los vecinos, no han sido elegidos a dedo, sino por un proceso electoral. Quienes alegan eso son los enemigos del museo, los que no quieren que este se construya. Vamos a convocar muy pronto un concurso en el que participarán solo arquitectos peruanos y estamos haciendo gestiones para que el jurado sea de gran prestigio y en el que haya arquitectos nacionales e internacionales de calidad universalmente reconocida.
¿Cuándo se llevará a cabo el concurso?
Apenas respondan los presuntos jurados a los que hemos consultado. Estamos haciendo contactos para tener más ayuda de países que tienen museos de la memoria, que han tenido traumas políticos. No solo se requiere asesoría sino también ayuda económica. Pronto tendremos noticias. Está muy bien encaminado, soy bastante optimista.
La familia peruana GONZALES SAMANIEGO quiere, con ustedes, contruir una lección de vida que nos sirva a todos para ser mejores en lo que nos gusta. Eso nada más: SER MEJORES.
domingo, 13 de diciembre de 2009
UNA LECCION DE VIDA: KOFI ANNAN
Tener en sus manos la altísima responsabilidad de conducir y administrar uno de los foros más importantes de la humanidad, como es la Organización de las Naciones Unidas (ONU), le permite a Kofi Annan reflexionar, con la autoridad que goza, sobre el acontecer mundial de hoy.
Además es un lectura clave para todos aquellos que siguen al PODER por una sencilla razón: EN CADA REFLEXION NOS HACE MIRAR FRIAMENTE A los países poderosos y la gigantescas lecciones que deja hoy un estadista de la talla de ANNAN.
Kofi Annan tuvo un encuentro con el destacado periodista de El País, Jhon Carlín:
Kofi Annan Ex secretario general de la ONU "Vivimos en la era de la confusión"
JOHN CARLIN
En la esfera de la elegancia, no hay nadie en el mundo que compita con un cierto tipo de señor africano, llegado a una cierta edad.
En el caso de Kofi Annan es una elegancia que, independientemente de sus impecables trajes y de sus exquisitos modales, se expresa en un fino equilibrio químico entre la solemnidad y la simpatía.
Ghanés, de 71 años, Annan posee una visión única del mundo: por un lado, panorámica, legado de su década como secretario general de las Naciones Unidas; por otro, bifocal, consecuencia de conocer la cultura occidental (ha vivido en Europa o Estados Unidos más de 40 años y su mujer es sueca) con la misma intimidad que conoce los secretos del continente en el que nació.
Tras dejar Naciones Unidas a finales de 2006, tras cinco años de agrios enfrentamientos con el Gobierno de George W. Bush, especialmente sobre la guerra de Irak, Annan se dedica a promover las actividades de la fundación que lleva su nombre.
Su objetivo es utilizar la credibilidad, el prestigio, la experiencia y los contactos de alto nivel acumulados durante casi medio siglo en la ONU para asesorar a líderes mundiales, mediar en conflictos (en Kenia, hace dos años, paró una guerra civil) y combatir la pobreza.
Pregunta. Veinte años después de la caída del muro de Berlín, ¿no siente a veces, observando el mundo actual, cierta nostalgia por las sombrías certidumbres de la guerra fría? ¿No era, aunque parezca curioso, un lugar más estable y menos peligroso?
Respuesta. Cuando uno piensa en la guerra fría, las grandes potencias tenían sus esferas de influencia, contaban en todo el mundo con dirigentes a los que controlaban o sobre los que tenían una influencia considerable. Además, intervenían en muchas de las guerras civiles que estallaban, así que, en cierto sentido, podían encender o apagar la situación. Podían controlarla. Hoy, no hay control. Se ha convertido en un sálvese quien pueda, y en algunas guerras civiles prolongadas se ven atrocidades impensables. Por suerte, hoy hay menos guerras civiles en África que hace 10 o 20 años. Pero las que sigue habiendo son absolutamente brutales. No hay más que ver lo que sucede en el este de la República Democrática del Congo, el norte de Uganda, con el Ejército de Resistencia del Señor, lo que ocurre en Somalia, las luchas políticas en Sudán, tanto en el norte como en el sur, como en Darfur, y ver que no parecemos ser capaces de controlarlo.
Durante la guerra fría, con un poco de esfuerzo, contactos y llamadas telefónicas, era posible calmar la situación, apagarla. Hoy podemos ver que los somalíes tienen a todo el mundo atado de pies y manos con su piratería. Nadie tiene ni idea de cómo controlar esos elementos ni tiene la suficiente influencia sobre Somalia, ni desde dentro ni desde fuera, para acabar con el fenómeno. Es decir, en ciertos aspectos, desde el punto de vista geopolítico y de las guerras civiles, la situación es mucho más complicada y mucho peor.
P. ¿En otros lugares es tan complicada como en África?
R. Veamos Oriente Próximo. Podemos observar esa región, y no estoy hablando sólo de Israel y Palestina sino de Oriente Próximo en general, ver lo que ocurre hoy entre israelíes y palestinos, la falta total de avances en el proceso de paz, la relación entre Israel y Líbano, Israel y Siria, Irak. Y de ahí a Irán, y a Afganistán, y a Pakistán. Además de todo eso está la división entre suníes y chiíes, que no se limita a Irak, es un problema regional, y, por supuesto, la cuestión nuclear en Irán y Corea del norte, así que tenemos una situación muy difícil.
P. ¿Latinoamérica?
R. Durante 10 o 15 años estuvo más tranquila y con un buen desarrollo político, económico y social; hoy vemos nuevas tensiones. Por primera vez en una generación hemos tenido un golpe de Estado, el de Honduras. Hay tensiones entre Venezuela y Colombia. Tenemos que vigilar también lo que ocurre en esa región.
P. Entonces, ¿está mejor hoy el mundo?
R. Creo que tenemos algunas amenazas nuevas y que algunas de las viejas están volviendo, quizá con más peligro, y no sabemos cómo abordarlas. Es decir, desde mi punto de vista, vivimos en un mundo muy complejo y difícil y, además, tenemos que enfrentarnos al problema abrumador y general del cambio climático, que es tal vez la mayor amenaza que nos aguarda y tiene un impacto sobre prácticamente todo lo que hacemos.
P. ¿Ve alguna luz en ese túnel?
R. Sí. Estuve en China hace dos semanas y los chinos, por suerte, están empezando a darse cuenta de que la mayor limitación para su desarrollo y su crecimiento puede ser el medio ambiente.
P. Hasta ahora se han resistido...
R. Es verdad. Pero ahora ven la contaminación en Pekín, ven la desertización, son conscientes de la escasez de agua y el impacto sobre la gente en las provincias, y comprenden que tienen que hacer algo o se encontrarán con grandes dificultades. Es un país al que siempre le ha preocupado el caos, así que están deseando hacer todo lo posible para impedir que se produzca. Por supuesto, con el cambio climático llegan las sequías, las inundaciones, la escasez de alimentos y muchas otras cosas a las que todavía no sabemos cómo enfrentarnos.
P. Y luego está la crisis económica mundial... ¿Tiene el mundo el liderazgo que necesita para afrontar estos vastos y complicados retos?
R. Tenemos un problema verdaderamente grave: debemos abordar todas esas cuestiones en un momento en el que existe desconfianza en los líderes, tanto empresariales como políticos. Y yo trato de explicar a mis amigos políticos que deben ponerse en el lugar del hombre de la calle. Cuando una persona corriente necesita ayuda, no puede pagar sus facturas médicas, ni la escolarización de sus hijos, su barrio no tiene agua, le dicen: no tenemos presupuesto, no tenemos dinero y no podemos ayudarle. De pronto, el sistema financiero y los bancos se ven metidos en un lío y ese mismo Gobierno que no tiene dinero ni presupuesto saca miles de millones, billones, para rescatarlos. Yo entiendo cuando se dice que el crédito es como la sangre que corre por el sistema y, cuando no hay crédito, todo el mundo sufre y necesitamos que vuelva a correr.
Desde el punto de vista económico, tiene sentido. Pero inténteselo explicar al ciudadano al que se le ha dicho que el Gobierno no tiene dinero para el abastecimiento de agua y, sin embargo, sí tiene miles de millones para los bancos.
Eso debilita la confianza, da la impresión de que el dinero siempre ha estado ahí pero está reservado sólo para los amigos. No para los demás. Así que existe ese problema de falta de confianza. La otra cuestión que ha quedado al descubierto es esa supuesta idea de que el mercado es el que sabe. Dejémoslo en manos del mercado: eso también ha desaparecido. Estamos, pues, en una situación muy fluida. Algunos políticos se alegran de que los Gobiernos vuelvan a intervenir. Pueden cumplir su papel, pero lo van a cumplir en un momento en el que la población está muy preocupada, el desempleo es alto y sigue subiendo y la gente no cree necesariamente que los Gobiernos estén de su parte.
P. Por todo lo que dice, ¿podríamos definir la era en la que vivimos como la era de la confusión?
R. Sí, creo que quizá sería un buen término, en el sentido de que hay menos certezas. Fíjese que empezamos con la guerra fría. Los dos lados estaban muy seguros. Y había reglas. Ahora no tenemos esa certeza. No hay reglas, no hay seguridades. Se están produciendo grandes cambios que resultan inquietantes para la gente e inquietantes para los líderes.
P. Cuando observa hoy el mundo, ¿no ve gran cosa en materia de liderazgo moral claro y fuerte?
R. Es un mundo difícil para los líderes. No es un panorama prometedor. En el mundo actual, algunos Gobiernos dicen: "Vamos a luchar por los derechos humanos, vamos a luchar por la democracia, vamos a hacer esto y aquello..." e inmediatamente chocan con intereses económicos y financieros. En las informaciones recientes sobre Barack Obama en China, se hacía la pregunta: "¿Se ha comportado como un líder en relación con los derechos humanos? ¿Y cuánto ha presionado?" Pero China tiene tanta influencia económica -algunos incluso llaman a China "el banquero de América"- que, cuando uno está en esa situación, habla con los chinos de forma distinta que si la situación fuera otra, y la cuestión de la pureza y la claridad moral que esperan sus partidarios y otros se difumina, y entonces todos se preguntan por qué ha sido. La verdad es que, en estos momentos, los chinos no están preparados para oír lecciones.
P. Entonces, ¿ser líder es especialmente difícil hoy?
R. Sí. Aparte de todo lo demás, la política actual también ha cambiado mucho, debido a la televisión e Internet, y todo es instantáneo, y un líder está constantemente siendo evaluado, constantemente siendo criticado, y es muy fácil movilizar a la gente en contra o a favor de alguien, y los líderes se vuelven muy precavidos; de hecho, algunos dicen que vivimos en un mundo en el que los líderes leen y no dirigen. Leen las encuestas en vez de dirigir...
P. Y los blogs...
R. Eso es. Sus asesores les llevan cosas y dicen: "¿Ha visto esto? ¿Sabe lo que está haciéndonos a nosotros, al partido?"
P. ¿Qué sensación tiene del fenómeno Obama?
R. Creo que el fenómeno Obama ha sido asombroso. Para entenderlo hay que remontarse a los comienzos de George W. Bush. Cuando Bush llegó a la Casa Blanca, era muy dinámico, su equipo y él eran muy agresivos. Francamente, atemorizaban a los periodistas. La prensa estadounidense estuvo muy floja. Sólo dieron un paso al frente cuando Bush empezó a debilitarse, pero, durante los cuatro o cinco primeros años, él dominó la escena. Antes le he dicho que una idea que ha quedado desechada es que el mercado es el que sabe. La otra idea que está dando las boqueadas es que por la fuerza se arregla todo. Irak, Afganistán y, en cierta medida, Pakistán, están demostrándolo. El régimen de Bush fue a esos países, sobre todo a Irak, convencido de que iba a ser muy fácil resolver la situación por la fuerza. Los que intentamos disuadirles recibimos críticas despiadadas. Ahora creo que todo el mundo comprende que ésa no es la solución.
P. ¿Y ahí es donde entra Obama?
R. De ahí sale la campaña de Obama con su nuevo mensaje: "Quiero trabajar con otros, quiero escuchar, creo en el multilateralismo, que es la única forma de avanzar, hemos perdido el respeto de los demás y necesitamos recuperarlo y tener respeto nosotros también". Todo eso encontró eco entre los estadounidenses, algunos de los cuales se sentían incómodos cuando viajaban al extranjero porque se topaban con ese fenómeno en el que se había convertido América y que la gente no comprendía. Por eso se alegraron de tener un cambio, de dar una oportunidad a Obama. Y él empezó bien, pero tiene que hacer frente a un número increíble de problemas.
Quiero decir, cuando uno empieza con dos guerras y una depresión económica, en un país en el que 40 millones de personas no tienen atención sanitaria, y quiere hacer algo al respecto, no lo tiene fácil. Y las expectativas son muy altas. Hace no mucho dije que deberíamos ayudarle entre todos, y deberíamos ayudarle reduciendo esas expectativas. Pero el hecho de que consiguiera todo ese apoyo e impulsara a los jóvenes es un indicio de que existe un anhelo -no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo- de tener un buen liderazgo, la gente quiere que le lleven en la buena dirección. Existe una necesidad mundial a la que responde Obama, y deseo verdaderamente que tenga éxito; todos deberíamos desearlo, porque, si no lo tiene, la próxima vez, el péndulo oscilará en el otro sentido.
P. ¿Puede ser, quizá, que sea imposible tener ese tipo de liderazgo moral claro y fuerte que ansiamos hoy, que soñábamos que nos iba a proporcionar Obama, por las circunstancias objetivas, porque existen muchas de esas corrientes cruzadas de las que habla usted, de modo que, cuando uno intenta ser un líder moral indiscutible, se choca contra un muro?
R. Hemos empezado hablando de lo mucho que ha cambiado el mundo desde la guerra fría... y hemos repasado este fenómeno de que Estados Unidos hablaba de un mundo unipolar, en el que yo nunca creí. Siempre dije que el mundo era multipolar porque, incluso cuando hablaban del mundo unipolar, China decía que era un polo, Rusia decía que era un polo, India... y la Unión Europea, desde luego, era un polo, es decir, el comportamiento de cada uno es un reflejo de cómo ve el mundo y dónde se sitúa. Si uno cree que es el único elefante en la sala, se dedica a avasallar, pero, si hay otros capaces de controlarle, se comportará con arreglo a eso. Ahora vivimos en un mundo en el que hay tantos centros de poder que hasta Estados Unidos ha tenido que reconocerlo. Aspirar a tener una personalidad que trascienda todos los polos, un Nelson Mandela de dimensión mundial, es hoy prácticamente imposible, sobre todo con los sistemas de comunicaciones de que disponemos.
P. Como vimos en el viaje de Obama a China. Entonces, ahora, ¿es todo así de delicado?
R. Sí, es verdaderamente delicado. Y se ve en la relación de Europa con Rusia, en la que los europeos necesitan el gas y el petróleo rusos y tienen que tratar con alguien como Putin, que juega duro. Tal vez haya cosas que les digan a los rusos en privado, pero no les van a dar lecciones en público.
P. Y eso, a su vez, perjudica la imagen de un liderazgo fuerte y como es debido...
R. Pero tengo que decir... que el liderazgo no tiene necesariamente que ser algo de dimensión o trascendencia mundial. Si un dirigente gobierna en su propio país, se ocupa del bienestar de su pueblo, ofrece claridad moral y sabe guiar, otros reaccionarán en consecuencia. Mandela no se propuso gobernar el mundo. Se propuso ocuparse de su entorno, intentar liberar a su pueblo y adoptar un principio de perdón y reconciliación que fue una gran lección para la gente de todo el mundo. O sea que, si tenemos un líder que se comporta así en su propio país y destaca, la gente reacciona.
P. Hablando del ejemplo de Mandela, ¿qué puede ofrecer África de valor al mundo, algo de lo que podamos aprender en otros sitios?
R. Es una pregunta muy buena. Es curioso que, hace poco, he estado hablando con alguien sobre el África de mi juventud, cuando escuchábamos con gran atención a los mayores. En Ghana utilizamos mucho los proverbios para enseñar y dar lecciones. Por ejemplo, si yo hubiera ido a ver a mi padre para decirle que estaba harto de mi jefe, que era antipático, agresivo, y que iba a ir al día siguiente a decirle lo que pensaba, a decirle que se fuera a la mierda, él me habría escuchado en silencio y probablemente me habría dicho: "Hijo, tranquilízate. No hay que golpear a un hombre cuando tienes tus dedos entre sus dientes". Y no habría dicho más. Es decir, ve y soluciónalo.
P. ¿Un enfoque pragmático de la resolución de problemas?
R. Cuando era niño, me despertaba por la mañana y veía a los mayores hablando de sus cosas y, por cómo estaban de atentos, sabía que eran cosas importantes. La regla era: si hay un problema, hay que discutirlo, hablar y hablar hasta encontrar una solución. Diálogo, paciencia, la capacidad de perdonar: éstas son las lecciones que ofrece África.
P. Sin embargo, si la gente no pide cuentas a los políticos, ¿no puede ser que ellos abusen del perdón de la gente?
R. Sí, la paciencia de los africanos y su capacidad de perdón... también tienen un lado negativo, en el sentido de que somos demasiado pacientes, perdonamos con demasiada facilidad y aceptamos demasiadas cosas, y, a veces, eso lo explotan aspirantes a dictadores que se apoderan del país y consiguen hacer demasiadas cosas sin que se les pidan cuentas, aprovechándose de la paciencia y la buena voluntad de la gente. Si los líderes han sido corruptos, si han robado las arcas nacionales, hay que pedirles cuentas. Hay que fijar el límite en algún punto.
P. Pero es difícil fijarlo, ¿no? Buscar la pura justicia puede desembocar en los peores resultados políticos...
R. Sí, aquí es preciso ejercer un juicio perspicaz. Lo hemos visto con Sudán. La gente pregunta: "¿Había que procesar a Bashir? ¿Se ha empeorado el problema? ¿Cómo vamos a conseguir ahora que coopere?" Y otros dirán que, para acabar con las matanzas, había que procesarle, porque entonces estaría más aislado y no tendría tanto poder como tenía antes.
Es una cuestión de saber cuál es el orden de las cosas. Creo que no es posible tener justicia sin paz ni es posible tener paz sin justicia, pero la cuestión, cuando uno está en medio del conflicto, es en qué orden tienen que darse las dos cosas. La mayoría de la gente diría que primero hay que acabar con las muertes y entonces buscar justicia, que es lo que ocurrió en Yugoslavia, con Milosevic y Karadjic.
Otros dicen que, a veces, hay que utilizar la justicia como un freno para advertir a la gente de que debe dejar de matar. Cada crisis es distinta, cada pueblo es distinto, y hay que tener sensibilidad para ver las particularidades de cada crisis concreta y tomar una decisión. Cuando uno hace de mediador, tiene que pensar en cuál es la mayor necesidad del pueblo en cuestión. Yo podría intervenir en una situación compleja y decir -como hacen muchas veces Estados Unidos y Occidente-: si detenéis la lucha, os daremos mucha ayuda, os proporcionaremos el desarrollo económico. Pero quizá eso es en lo que menos está pensando esa gente. Quizá su principal preocupación es la supervivencia, el miedo a que los liquiden. Si a una persona la van a eliminar, ¿para qué necesita el desarrollo económico? Así que lo primero que hay que hacer es llegar al fondo de la cuestión.
P. Usted ha tenido una vida increíble y ha estado en medio de muchas cosas, entre otras, durante la guerra de Irak. Ahora está retirado de ese tipo de vida pública, pero todavía sigue trabajando... ¿Llega un momento, ante tanto cinismo, tanta crueldad, tanta codicia, en el que uno se pregunta para qué molestarse? ¿Por qué no olvidarse de todo y retirarse de verdad de las tribulaciones del mundo?
R. Cuando me fui de la ONU, pensé que habíamos puesto en marcha muchas cosas pero todavía quedaba mucho por hacer, sobre todo en nuestro continente africano. Y algunas de esas cosas, como la seguridad alimentaria, me había prometido a mí mismo que iba a impulsarlas cuando dejara de ser secretario. Pero además tengo la actitud de que, si puedo ayudar a una persona, estoy haciendo algo importante. Cuando hablo con jóvenes y me preguntan qué deben hacer para convertirse en buenos ciudadanos globales, les digo que empiecen en su comunidad, su escuela, que hagan bien lo que puedan y partan de ahí.
Si alguien ve que algo está mal, que organice a sus amigos y haga algo al respecto.
O que diga: "Basta. No lo aguantamos más". A quienes son objeto de acoso o intimidaciones, eso les da el valor y la fuerza necesarios para seguir luchando. Por consiguiente, mientras siga teniendo algo de energía -y tengo la fortuna de haber vivido la vida y las experiencias que he vivido-, creo que seguiré teniendo algo que ofrecer. Por eso sigo trabajando, aunque sé que llegará un momento, para citar a mi buen amigo Mandela, llegará un momento en el que también tendré que retirarme de mi retiro. El retiro, según he descubierto, exige mucho esfuerzo.
Además es un lectura clave para todos aquellos que siguen al PODER por una sencilla razón: EN CADA REFLEXION NOS HACE MIRAR FRIAMENTE A los países poderosos y la gigantescas lecciones que deja hoy un estadista de la talla de ANNAN.
Kofi Annan tuvo un encuentro con el destacado periodista de El País, Jhon Carlín:
Kofi Annan Ex secretario general de la ONU "Vivimos en la era de la confusión"
JOHN CARLIN
En la esfera de la elegancia, no hay nadie en el mundo que compita con un cierto tipo de señor africano, llegado a una cierta edad.
En el caso de Kofi Annan es una elegancia que, independientemente de sus impecables trajes y de sus exquisitos modales, se expresa en un fino equilibrio químico entre la solemnidad y la simpatía.
Ghanés, de 71 años, Annan posee una visión única del mundo: por un lado, panorámica, legado de su década como secretario general de las Naciones Unidas; por otro, bifocal, consecuencia de conocer la cultura occidental (ha vivido en Europa o Estados Unidos más de 40 años y su mujer es sueca) con la misma intimidad que conoce los secretos del continente en el que nació.
Tras dejar Naciones Unidas a finales de 2006, tras cinco años de agrios enfrentamientos con el Gobierno de George W. Bush, especialmente sobre la guerra de Irak, Annan se dedica a promover las actividades de la fundación que lleva su nombre.
Su objetivo es utilizar la credibilidad, el prestigio, la experiencia y los contactos de alto nivel acumulados durante casi medio siglo en la ONU para asesorar a líderes mundiales, mediar en conflictos (en Kenia, hace dos años, paró una guerra civil) y combatir la pobreza.
Pregunta. Veinte años después de la caída del muro de Berlín, ¿no siente a veces, observando el mundo actual, cierta nostalgia por las sombrías certidumbres de la guerra fría? ¿No era, aunque parezca curioso, un lugar más estable y menos peligroso?
Respuesta. Cuando uno piensa en la guerra fría, las grandes potencias tenían sus esferas de influencia, contaban en todo el mundo con dirigentes a los que controlaban o sobre los que tenían una influencia considerable. Además, intervenían en muchas de las guerras civiles que estallaban, así que, en cierto sentido, podían encender o apagar la situación. Podían controlarla. Hoy, no hay control. Se ha convertido en un sálvese quien pueda, y en algunas guerras civiles prolongadas se ven atrocidades impensables. Por suerte, hoy hay menos guerras civiles en África que hace 10 o 20 años. Pero las que sigue habiendo son absolutamente brutales. No hay más que ver lo que sucede en el este de la República Democrática del Congo, el norte de Uganda, con el Ejército de Resistencia del Señor, lo que ocurre en Somalia, las luchas políticas en Sudán, tanto en el norte como en el sur, como en Darfur, y ver que no parecemos ser capaces de controlarlo.
Durante la guerra fría, con un poco de esfuerzo, contactos y llamadas telefónicas, era posible calmar la situación, apagarla. Hoy podemos ver que los somalíes tienen a todo el mundo atado de pies y manos con su piratería. Nadie tiene ni idea de cómo controlar esos elementos ni tiene la suficiente influencia sobre Somalia, ni desde dentro ni desde fuera, para acabar con el fenómeno. Es decir, en ciertos aspectos, desde el punto de vista geopolítico y de las guerras civiles, la situación es mucho más complicada y mucho peor.
P. ¿En otros lugares es tan complicada como en África?
R. Veamos Oriente Próximo. Podemos observar esa región, y no estoy hablando sólo de Israel y Palestina sino de Oriente Próximo en general, ver lo que ocurre hoy entre israelíes y palestinos, la falta total de avances en el proceso de paz, la relación entre Israel y Líbano, Israel y Siria, Irak. Y de ahí a Irán, y a Afganistán, y a Pakistán. Además de todo eso está la división entre suníes y chiíes, que no se limita a Irak, es un problema regional, y, por supuesto, la cuestión nuclear en Irán y Corea del norte, así que tenemos una situación muy difícil.
P. ¿Latinoamérica?
R. Durante 10 o 15 años estuvo más tranquila y con un buen desarrollo político, económico y social; hoy vemos nuevas tensiones. Por primera vez en una generación hemos tenido un golpe de Estado, el de Honduras. Hay tensiones entre Venezuela y Colombia. Tenemos que vigilar también lo que ocurre en esa región.
P. Entonces, ¿está mejor hoy el mundo?
R. Creo que tenemos algunas amenazas nuevas y que algunas de las viejas están volviendo, quizá con más peligro, y no sabemos cómo abordarlas. Es decir, desde mi punto de vista, vivimos en un mundo muy complejo y difícil y, además, tenemos que enfrentarnos al problema abrumador y general del cambio climático, que es tal vez la mayor amenaza que nos aguarda y tiene un impacto sobre prácticamente todo lo que hacemos.
P. ¿Ve alguna luz en ese túnel?
R. Sí. Estuve en China hace dos semanas y los chinos, por suerte, están empezando a darse cuenta de que la mayor limitación para su desarrollo y su crecimiento puede ser el medio ambiente.
P. Hasta ahora se han resistido...
R. Es verdad. Pero ahora ven la contaminación en Pekín, ven la desertización, son conscientes de la escasez de agua y el impacto sobre la gente en las provincias, y comprenden que tienen que hacer algo o se encontrarán con grandes dificultades. Es un país al que siempre le ha preocupado el caos, así que están deseando hacer todo lo posible para impedir que se produzca. Por supuesto, con el cambio climático llegan las sequías, las inundaciones, la escasez de alimentos y muchas otras cosas a las que todavía no sabemos cómo enfrentarnos.
P. Y luego está la crisis económica mundial... ¿Tiene el mundo el liderazgo que necesita para afrontar estos vastos y complicados retos?
R. Tenemos un problema verdaderamente grave: debemos abordar todas esas cuestiones en un momento en el que existe desconfianza en los líderes, tanto empresariales como políticos. Y yo trato de explicar a mis amigos políticos que deben ponerse en el lugar del hombre de la calle. Cuando una persona corriente necesita ayuda, no puede pagar sus facturas médicas, ni la escolarización de sus hijos, su barrio no tiene agua, le dicen: no tenemos presupuesto, no tenemos dinero y no podemos ayudarle. De pronto, el sistema financiero y los bancos se ven metidos en un lío y ese mismo Gobierno que no tiene dinero ni presupuesto saca miles de millones, billones, para rescatarlos. Yo entiendo cuando se dice que el crédito es como la sangre que corre por el sistema y, cuando no hay crédito, todo el mundo sufre y necesitamos que vuelva a correr.
Desde el punto de vista económico, tiene sentido. Pero inténteselo explicar al ciudadano al que se le ha dicho que el Gobierno no tiene dinero para el abastecimiento de agua y, sin embargo, sí tiene miles de millones para los bancos.
Eso debilita la confianza, da la impresión de que el dinero siempre ha estado ahí pero está reservado sólo para los amigos. No para los demás. Así que existe ese problema de falta de confianza. La otra cuestión que ha quedado al descubierto es esa supuesta idea de que el mercado es el que sabe. Dejémoslo en manos del mercado: eso también ha desaparecido. Estamos, pues, en una situación muy fluida. Algunos políticos se alegran de que los Gobiernos vuelvan a intervenir. Pueden cumplir su papel, pero lo van a cumplir en un momento en el que la población está muy preocupada, el desempleo es alto y sigue subiendo y la gente no cree necesariamente que los Gobiernos estén de su parte.
P. Por todo lo que dice, ¿podríamos definir la era en la que vivimos como la era de la confusión?
R. Sí, creo que quizá sería un buen término, en el sentido de que hay menos certezas. Fíjese que empezamos con la guerra fría. Los dos lados estaban muy seguros. Y había reglas. Ahora no tenemos esa certeza. No hay reglas, no hay seguridades. Se están produciendo grandes cambios que resultan inquietantes para la gente e inquietantes para los líderes.
P. Cuando observa hoy el mundo, ¿no ve gran cosa en materia de liderazgo moral claro y fuerte?
R. Es un mundo difícil para los líderes. No es un panorama prometedor. En el mundo actual, algunos Gobiernos dicen: "Vamos a luchar por los derechos humanos, vamos a luchar por la democracia, vamos a hacer esto y aquello..." e inmediatamente chocan con intereses económicos y financieros. En las informaciones recientes sobre Barack Obama en China, se hacía la pregunta: "¿Se ha comportado como un líder en relación con los derechos humanos? ¿Y cuánto ha presionado?" Pero China tiene tanta influencia económica -algunos incluso llaman a China "el banquero de América"- que, cuando uno está en esa situación, habla con los chinos de forma distinta que si la situación fuera otra, y la cuestión de la pureza y la claridad moral que esperan sus partidarios y otros se difumina, y entonces todos se preguntan por qué ha sido. La verdad es que, en estos momentos, los chinos no están preparados para oír lecciones.
P. Entonces, ¿ser líder es especialmente difícil hoy?
R. Sí. Aparte de todo lo demás, la política actual también ha cambiado mucho, debido a la televisión e Internet, y todo es instantáneo, y un líder está constantemente siendo evaluado, constantemente siendo criticado, y es muy fácil movilizar a la gente en contra o a favor de alguien, y los líderes se vuelven muy precavidos; de hecho, algunos dicen que vivimos en un mundo en el que los líderes leen y no dirigen. Leen las encuestas en vez de dirigir...
P. Y los blogs...
R. Eso es. Sus asesores les llevan cosas y dicen: "¿Ha visto esto? ¿Sabe lo que está haciéndonos a nosotros, al partido?"
P. ¿Qué sensación tiene del fenómeno Obama?
R. Creo que el fenómeno Obama ha sido asombroso. Para entenderlo hay que remontarse a los comienzos de George W. Bush. Cuando Bush llegó a la Casa Blanca, era muy dinámico, su equipo y él eran muy agresivos. Francamente, atemorizaban a los periodistas. La prensa estadounidense estuvo muy floja. Sólo dieron un paso al frente cuando Bush empezó a debilitarse, pero, durante los cuatro o cinco primeros años, él dominó la escena. Antes le he dicho que una idea que ha quedado desechada es que el mercado es el que sabe. La otra idea que está dando las boqueadas es que por la fuerza se arregla todo. Irak, Afganistán y, en cierta medida, Pakistán, están demostrándolo. El régimen de Bush fue a esos países, sobre todo a Irak, convencido de que iba a ser muy fácil resolver la situación por la fuerza. Los que intentamos disuadirles recibimos críticas despiadadas. Ahora creo que todo el mundo comprende que ésa no es la solución.
P. ¿Y ahí es donde entra Obama?
R. De ahí sale la campaña de Obama con su nuevo mensaje: "Quiero trabajar con otros, quiero escuchar, creo en el multilateralismo, que es la única forma de avanzar, hemos perdido el respeto de los demás y necesitamos recuperarlo y tener respeto nosotros también". Todo eso encontró eco entre los estadounidenses, algunos de los cuales se sentían incómodos cuando viajaban al extranjero porque se topaban con ese fenómeno en el que se había convertido América y que la gente no comprendía. Por eso se alegraron de tener un cambio, de dar una oportunidad a Obama. Y él empezó bien, pero tiene que hacer frente a un número increíble de problemas.
Quiero decir, cuando uno empieza con dos guerras y una depresión económica, en un país en el que 40 millones de personas no tienen atención sanitaria, y quiere hacer algo al respecto, no lo tiene fácil. Y las expectativas son muy altas. Hace no mucho dije que deberíamos ayudarle entre todos, y deberíamos ayudarle reduciendo esas expectativas. Pero el hecho de que consiguiera todo ese apoyo e impulsara a los jóvenes es un indicio de que existe un anhelo -no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo- de tener un buen liderazgo, la gente quiere que le lleven en la buena dirección. Existe una necesidad mundial a la que responde Obama, y deseo verdaderamente que tenga éxito; todos deberíamos desearlo, porque, si no lo tiene, la próxima vez, el péndulo oscilará en el otro sentido.
P. ¿Puede ser, quizá, que sea imposible tener ese tipo de liderazgo moral claro y fuerte que ansiamos hoy, que soñábamos que nos iba a proporcionar Obama, por las circunstancias objetivas, porque existen muchas de esas corrientes cruzadas de las que habla usted, de modo que, cuando uno intenta ser un líder moral indiscutible, se choca contra un muro?
R. Hemos empezado hablando de lo mucho que ha cambiado el mundo desde la guerra fría... y hemos repasado este fenómeno de que Estados Unidos hablaba de un mundo unipolar, en el que yo nunca creí. Siempre dije que el mundo era multipolar porque, incluso cuando hablaban del mundo unipolar, China decía que era un polo, Rusia decía que era un polo, India... y la Unión Europea, desde luego, era un polo, es decir, el comportamiento de cada uno es un reflejo de cómo ve el mundo y dónde se sitúa. Si uno cree que es el único elefante en la sala, se dedica a avasallar, pero, si hay otros capaces de controlarle, se comportará con arreglo a eso. Ahora vivimos en un mundo en el que hay tantos centros de poder que hasta Estados Unidos ha tenido que reconocerlo. Aspirar a tener una personalidad que trascienda todos los polos, un Nelson Mandela de dimensión mundial, es hoy prácticamente imposible, sobre todo con los sistemas de comunicaciones de que disponemos.
P. Como vimos en el viaje de Obama a China. Entonces, ahora, ¿es todo así de delicado?
R. Sí, es verdaderamente delicado. Y se ve en la relación de Europa con Rusia, en la que los europeos necesitan el gas y el petróleo rusos y tienen que tratar con alguien como Putin, que juega duro. Tal vez haya cosas que les digan a los rusos en privado, pero no les van a dar lecciones en público.
P. Y eso, a su vez, perjudica la imagen de un liderazgo fuerte y como es debido...
R. Pero tengo que decir... que el liderazgo no tiene necesariamente que ser algo de dimensión o trascendencia mundial. Si un dirigente gobierna en su propio país, se ocupa del bienestar de su pueblo, ofrece claridad moral y sabe guiar, otros reaccionarán en consecuencia. Mandela no se propuso gobernar el mundo. Se propuso ocuparse de su entorno, intentar liberar a su pueblo y adoptar un principio de perdón y reconciliación que fue una gran lección para la gente de todo el mundo. O sea que, si tenemos un líder que se comporta así en su propio país y destaca, la gente reacciona.
P. Hablando del ejemplo de Mandela, ¿qué puede ofrecer África de valor al mundo, algo de lo que podamos aprender en otros sitios?
R. Es una pregunta muy buena. Es curioso que, hace poco, he estado hablando con alguien sobre el África de mi juventud, cuando escuchábamos con gran atención a los mayores. En Ghana utilizamos mucho los proverbios para enseñar y dar lecciones. Por ejemplo, si yo hubiera ido a ver a mi padre para decirle que estaba harto de mi jefe, que era antipático, agresivo, y que iba a ir al día siguiente a decirle lo que pensaba, a decirle que se fuera a la mierda, él me habría escuchado en silencio y probablemente me habría dicho: "Hijo, tranquilízate. No hay que golpear a un hombre cuando tienes tus dedos entre sus dientes". Y no habría dicho más. Es decir, ve y soluciónalo.
P. ¿Un enfoque pragmático de la resolución de problemas?
R. Cuando era niño, me despertaba por la mañana y veía a los mayores hablando de sus cosas y, por cómo estaban de atentos, sabía que eran cosas importantes. La regla era: si hay un problema, hay que discutirlo, hablar y hablar hasta encontrar una solución. Diálogo, paciencia, la capacidad de perdonar: éstas son las lecciones que ofrece África.
P. Sin embargo, si la gente no pide cuentas a los políticos, ¿no puede ser que ellos abusen del perdón de la gente?
R. Sí, la paciencia de los africanos y su capacidad de perdón... también tienen un lado negativo, en el sentido de que somos demasiado pacientes, perdonamos con demasiada facilidad y aceptamos demasiadas cosas, y, a veces, eso lo explotan aspirantes a dictadores que se apoderan del país y consiguen hacer demasiadas cosas sin que se les pidan cuentas, aprovechándose de la paciencia y la buena voluntad de la gente. Si los líderes han sido corruptos, si han robado las arcas nacionales, hay que pedirles cuentas. Hay que fijar el límite en algún punto.
P. Pero es difícil fijarlo, ¿no? Buscar la pura justicia puede desembocar en los peores resultados políticos...
R. Sí, aquí es preciso ejercer un juicio perspicaz. Lo hemos visto con Sudán. La gente pregunta: "¿Había que procesar a Bashir? ¿Se ha empeorado el problema? ¿Cómo vamos a conseguir ahora que coopere?" Y otros dirán que, para acabar con las matanzas, había que procesarle, porque entonces estaría más aislado y no tendría tanto poder como tenía antes.
Es una cuestión de saber cuál es el orden de las cosas. Creo que no es posible tener justicia sin paz ni es posible tener paz sin justicia, pero la cuestión, cuando uno está en medio del conflicto, es en qué orden tienen que darse las dos cosas. La mayoría de la gente diría que primero hay que acabar con las muertes y entonces buscar justicia, que es lo que ocurrió en Yugoslavia, con Milosevic y Karadjic.
Otros dicen que, a veces, hay que utilizar la justicia como un freno para advertir a la gente de que debe dejar de matar. Cada crisis es distinta, cada pueblo es distinto, y hay que tener sensibilidad para ver las particularidades de cada crisis concreta y tomar una decisión. Cuando uno hace de mediador, tiene que pensar en cuál es la mayor necesidad del pueblo en cuestión. Yo podría intervenir en una situación compleja y decir -como hacen muchas veces Estados Unidos y Occidente-: si detenéis la lucha, os daremos mucha ayuda, os proporcionaremos el desarrollo económico. Pero quizá eso es en lo que menos está pensando esa gente. Quizá su principal preocupación es la supervivencia, el miedo a que los liquiden. Si a una persona la van a eliminar, ¿para qué necesita el desarrollo económico? Así que lo primero que hay que hacer es llegar al fondo de la cuestión.
P. Usted ha tenido una vida increíble y ha estado en medio de muchas cosas, entre otras, durante la guerra de Irak. Ahora está retirado de ese tipo de vida pública, pero todavía sigue trabajando... ¿Llega un momento, ante tanto cinismo, tanta crueldad, tanta codicia, en el que uno se pregunta para qué molestarse? ¿Por qué no olvidarse de todo y retirarse de verdad de las tribulaciones del mundo?
R. Cuando me fui de la ONU, pensé que habíamos puesto en marcha muchas cosas pero todavía quedaba mucho por hacer, sobre todo en nuestro continente africano. Y algunas de esas cosas, como la seguridad alimentaria, me había prometido a mí mismo que iba a impulsarlas cuando dejara de ser secretario. Pero además tengo la actitud de que, si puedo ayudar a una persona, estoy haciendo algo importante. Cuando hablo con jóvenes y me preguntan qué deben hacer para convertirse en buenos ciudadanos globales, les digo que empiecen en su comunidad, su escuela, que hagan bien lo que puedan y partan de ahí.
Si alguien ve que algo está mal, que organice a sus amigos y haga algo al respecto.
O que diga: "Basta. No lo aguantamos más". A quienes son objeto de acoso o intimidaciones, eso les da el valor y la fuerza necesarios para seguir luchando. Por consiguiente, mientras siga teniendo algo de energía -y tengo la fortuna de haber vivido la vida y las experiencias que he vivido-, creo que seguiré teniendo algo que ofrecer. Por eso sigo trabajando, aunque sé que llegará un momento, para citar a mi buen amigo Mandela, llegará un momento en el que también tendré que retirarme de mi retiro. El retiro, según he descubierto, exige mucho esfuerzo.
LAS CLAVES DE OBAMA PARA GANAR
En una campaña presidencial, es decir de aquellos que buscan convertirse en presidentes de un país atravéz del voto popular, TIENEN que tener en cuenta detalles decisivos para lograr ese preciado objetivo.
En primera instancia es necesario precisar que el factor económico NO ES DETERMINANTE en una elección, pero si es decisorio el aspecto emocional y sensible como es el carisma del candidato.
Es una condición SI o SI, podemos citar una serie de ejemplos de la historia electoral reciente en América Latina, pero con más conocimiento de causa como el de mi país EL PERU.
Tres casos claros: La elección de Alberto Fujimori en 1990 contra el candidato y notable escritor Mario Vargas Llosa, quien contaba con el respaldo absoluto de los sectores más influyentes economicamente: igualmente la experiencia del actual jefe de Estado, Alan García Pérez, quien por segunda vez al gobierno tras soportar una campaña de demolición durante más de 20 años.
En el caso que ustedes podrán evaluar es la victoria de Barack Obama, su carisma y los puntos claves que le permitió hacerse de la conducción del país más poderoso del planeta, derribando a su paso adversarios de la talla de Hilary Clintón y a los republicanos. Claro algunos dirán que los republicanos soportaban el desgaste de un gobierno que tenía una conflicto armado que le provocó una severa caída en la aprobación ciudadana.
Sinembargo, es conveniente apreciar esta entrevista a los que dirigieron la campaña de Obama y me hagan llegar sus comentarios:
Entrevista Frank Greer.
"Tras el éxito de Obama, todos quieren ser consultores"
Diseñó la exitosa campaña de imagen del actual presidente de Estados Unidos.
Asegura que el secreto está en mostrar valores y emociones
A un año de la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de EEUU, Frank Greer, socio de la consultora política Gmmb, visita Madrid para asistir al seminario ¿Y después de Obama, qué?, organizado por Mas Consulting. Greer es un veterano en comunicación y publicidad. Ha trabajado en la campaña de Bill Clinton y fue uno de los responsables de la estrategia creativa del último candidato demócrata.
¿Cómo se puso en contacto con ustedes y por qué Obama?
En febrero de 2007, en nuestra compañía discutimos si trabajábamos para Obama o para Hillary. Había bastantes profesionales que apostaban por Hillary, porque habíamos trabajado para Bill Clinton. Obama necesitaba una firma con amplia experiencia en campañas presidenciales, así que vino a nosotros, y en ese momento ya habíamos decidido que queríamos trabajar para él, incluso cuando las encuestas le ponían 20 puntos por debajo, ya que Hillary era la favorita.
¿Qué aportaron ustedes aObama?
En Estados Unidos las compañías son republicanas o demócratas. Éramos la mejor y la firma más grande de los demócratas, pero el mensaje de la campaña vino de Obama. Él lo tenía todo. Simplemente le dijimos que lo explicara. Él sabía muy claramente por qué quería ser presidente y lo que quería hacer para el país, tenía planes para la sanidad y la educación, y nosotros simplemente le ayudamos a amplificarlo y a presentarlo al resto del país.
¿Fue más fácil trabajar para Obama que para otros candidatos presidenciales anteriores?
Probablemente es el mejor candidato con el que hemos trabajado.
¿Por qué?
Él tenía un sentido muy claro de por qué quería ser presidente y su mensaje. Además era muy buen director de campaña. Otros candidatos no te dejan hacer tu trabajo, interfieren mucho. Por otro lado, siempre que necesitábamos tomar una decisión clave tenía la habilidad de tomar la decisión correcta, y así es muy sencillo trabajar.
Entiendo que no tuvieron quemodificar nada de la personalidad de Obama para la campaña.
Cierto. No cambiamos nada. Él es como parece. Es muy genuino.
¿Y qué es lo que les pedía?
Esperaba producción profesional, buena colocación de los anuncios y ayuda con la estrategia. Mi colega Jim Margolis, el director de la estrategia, era el que valoraba en qué estados podíamos ganar y en los que no. Nosotros teníamos un equipo muy grande, para la producción y el trabajo creativo. Le ayudamos a amplificar mucho sus mensajes.
¿Cuánto dinero se gastó el Partido Demócrata en su compañía?
Incluyendo las primarias y las elecciones, unos 300 millones de dólares [204 millones de euros].
Después de Obama, ¿hay más interés en la publicidad política?
Sí. Mucho más. Tras el éxito de Obama, todos quieren ser ahora consultores. No hay tanta gente quizás en esto de simplemente hacer anuncios, pero sí hay muchas más personas involucradas en la política, en cambiar los Gobiernos locales.
¿Qué diferencia hay con la publicidad de un producto?
La publicidad política tiene que mostrar valores y emociones. También hay emociones en los anuncios de producto, pero la gente vota con el corazón, así que tienes que crear un sentimiento sobre un candidato. La gente está tomando decisiones sobre su futuro.
¿Cuánto tiempo lleva el diseño de una campaña de este tipo?
Comenzaron en febrero de 2007. En EE UU las campañas son muy largas, hay que ir estado por estado en las primarias. En el verano de 2008 empezó la contienda contra John McCain. Hicimos un plan para año y medio, pero también teníamos que hacer ajustes muy rápidos a lo largo de la campaña, para ganar las primarias o para responder a McCain.
¿En cuánto tiempo podía tener un anuncio en televisión respondiendo a McCain?
A veces en menos de un día. Y eso era a menudo. Un anuncio tras el debate con McCain nos llevó dos días.
¿Quién es el autor del Yes we can?
Obama. De su discurso de las primarias de New Hampshire.
¿Qué diferencia ha habido con su otra campaña ganadora, la de Bill Clinton?
Mi mujer trabajó en la campaña de Bill Clinton. [Interviene la esposa, Stephanie Solien, presente en la entrevista y también consultora de la firma]: los dos trabajaban por el cambio y los dos tenían un programa. Pero Obama creó un movimiento que era mucho más diverso, más amplio, que incluía a jóvenes y minorías.
¿Y en el trabajo de la agencia?
Fue muy similar. Expusimos al candidato en televisión. Obama era más emocional, inspirador; sus anuncios eran más emocionales que los de Clinton. [Vuelve a intervenir su esposa]: E internet. [Greer asiente y continúa]: Claro, la clave de la victoria de Obama fue internet. Porque nosotros teníamos ventaja económica gracias a la red, teníamos a un movimiento, a voluntarios.
¿Una agencia se puede comprometer con un candidato con el que no esté de acuerdo políticamente?
No. Nosotros, no. Ni nosotros ni la mayoría de las compañías.
¿Con quién trabajan en la actualidad?
Estamos trabajando para el gobernador y el Senado, y además en el programa de salud del presidente, para pedir el apoyo al proyecto. También para el plan de cambio climático y energías renovables.
¿Quién paga esas campañas?
Hay una gran coalición, pero la mayoría del dinero para el programa de salud proviene de las compañías farmacéuticas, porque han decidido apoyarlo, porque creen que va a ser bueno para ellas. Respecto al cambio climático y la energía, proviene de grupos ecologistas y grandes fundaciones.
¿Cuál es el mensaje que se quiere dar sobre la reforma sanitaria?
Que es bueno para la economía, para el empleo y que moralmente es lo que hay que hacer, que va a ayudar a nuestras compañías a ser más competitivas y va a resolver un gran problema de nuestro país.
En primera instancia es necesario precisar que el factor económico NO ES DETERMINANTE en una elección, pero si es decisorio el aspecto emocional y sensible como es el carisma del candidato.
Es una condición SI o SI, podemos citar una serie de ejemplos de la historia electoral reciente en América Latina, pero con más conocimiento de causa como el de mi país EL PERU.
Tres casos claros: La elección de Alberto Fujimori en 1990 contra el candidato y notable escritor Mario Vargas Llosa, quien contaba con el respaldo absoluto de los sectores más influyentes economicamente: igualmente la experiencia del actual jefe de Estado, Alan García Pérez, quien por segunda vez al gobierno tras soportar una campaña de demolición durante más de 20 años.
En el caso que ustedes podrán evaluar es la victoria de Barack Obama, su carisma y los puntos claves que le permitió hacerse de la conducción del país más poderoso del planeta, derribando a su paso adversarios de la talla de Hilary Clintón y a los republicanos. Claro algunos dirán que los republicanos soportaban el desgaste de un gobierno que tenía una conflicto armado que le provocó una severa caída en la aprobación ciudadana.
Sinembargo, es conveniente apreciar esta entrevista a los que dirigieron la campaña de Obama y me hagan llegar sus comentarios:
Entrevista Frank Greer.
"Tras el éxito de Obama, todos quieren ser consultores"
Diseñó la exitosa campaña de imagen del actual presidente de Estados Unidos.
Asegura que el secreto está en mostrar valores y emociones
A un año de la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de EEUU, Frank Greer, socio de la consultora política Gmmb, visita Madrid para asistir al seminario ¿Y después de Obama, qué?, organizado por Mas Consulting. Greer es un veterano en comunicación y publicidad. Ha trabajado en la campaña de Bill Clinton y fue uno de los responsables de la estrategia creativa del último candidato demócrata.
¿Cómo se puso en contacto con ustedes y por qué Obama?
En febrero de 2007, en nuestra compañía discutimos si trabajábamos para Obama o para Hillary. Había bastantes profesionales que apostaban por Hillary, porque habíamos trabajado para Bill Clinton. Obama necesitaba una firma con amplia experiencia en campañas presidenciales, así que vino a nosotros, y en ese momento ya habíamos decidido que queríamos trabajar para él, incluso cuando las encuestas le ponían 20 puntos por debajo, ya que Hillary era la favorita.
¿Qué aportaron ustedes aObama?
En Estados Unidos las compañías son republicanas o demócratas. Éramos la mejor y la firma más grande de los demócratas, pero el mensaje de la campaña vino de Obama. Él lo tenía todo. Simplemente le dijimos que lo explicara. Él sabía muy claramente por qué quería ser presidente y lo que quería hacer para el país, tenía planes para la sanidad y la educación, y nosotros simplemente le ayudamos a amplificarlo y a presentarlo al resto del país.
¿Fue más fácil trabajar para Obama que para otros candidatos presidenciales anteriores?
Probablemente es el mejor candidato con el que hemos trabajado.
¿Por qué?
Él tenía un sentido muy claro de por qué quería ser presidente y su mensaje. Además era muy buen director de campaña. Otros candidatos no te dejan hacer tu trabajo, interfieren mucho. Por otro lado, siempre que necesitábamos tomar una decisión clave tenía la habilidad de tomar la decisión correcta, y así es muy sencillo trabajar.
Entiendo que no tuvieron quemodificar nada de la personalidad de Obama para la campaña.
Cierto. No cambiamos nada. Él es como parece. Es muy genuino.
¿Y qué es lo que les pedía?
Esperaba producción profesional, buena colocación de los anuncios y ayuda con la estrategia. Mi colega Jim Margolis, el director de la estrategia, era el que valoraba en qué estados podíamos ganar y en los que no. Nosotros teníamos un equipo muy grande, para la producción y el trabajo creativo. Le ayudamos a amplificar mucho sus mensajes.
¿Cuánto dinero se gastó el Partido Demócrata en su compañía?
Incluyendo las primarias y las elecciones, unos 300 millones de dólares [204 millones de euros].
Después de Obama, ¿hay más interés en la publicidad política?
Sí. Mucho más. Tras el éxito de Obama, todos quieren ser ahora consultores. No hay tanta gente quizás en esto de simplemente hacer anuncios, pero sí hay muchas más personas involucradas en la política, en cambiar los Gobiernos locales.
¿Qué diferencia hay con la publicidad de un producto?
La publicidad política tiene que mostrar valores y emociones. También hay emociones en los anuncios de producto, pero la gente vota con el corazón, así que tienes que crear un sentimiento sobre un candidato. La gente está tomando decisiones sobre su futuro.
¿Cuánto tiempo lleva el diseño de una campaña de este tipo?
Comenzaron en febrero de 2007. En EE UU las campañas son muy largas, hay que ir estado por estado en las primarias. En el verano de 2008 empezó la contienda contra John McCain. Hicimos un plan para año y medio, pero también teníamos que hacer ajustes muy rápidos a lo largo de la campaña, para ganar las primarias o para responder a McCain.
¿En cuánto tiempo podía tener un anuncio en televisión respondiendo a McCain?
A veces en menos de un día. Y eso era a menudo. Un anuncio tras el debate con McCain nos llevó dos días.
¿Quién es el autor del Yes we can?
Obama. De su discurso de las primarias de New Hampshire.
¿Qué diferencia ha habido con su otra campaña ganadora, la de Bill Clinton?
Mi mujer trabajó en la campaña de Bill Clinton. [Interviene la esposa, Stephanie Solien, presente en la entrevista y también consultora de la firma]: los dos trabajaban por el cambio y los dos tenían un programa. Pero Obama creó un movimiento que era mucho más diverso, más amplio, que incluía a jóvenes y minorías.
¿Y en el trabajo de la agencia?
Fue muy similar. Expusimos al candidato en televisión. Obama era más emocional, inspirador; sus anuncios eran más emocionales que los de Clinton. [Vuelve a intervenir su esposa]: E internet. [Greer asiente y continúa]: Claro, la clave de la victoria de Obama fue internet. Porque nosotros teníamos ventaja económica gracias a la red, teníamos a un movimiento, a voluntarios.
¿Una agencia se puede comprometer con un candidato con el que no esté de acuerdo políticamente?
No. Nosotros, no. Ni nosotros ni la mayoría de las compañías.
¿Con quién trabajan en la actualidad?
Estamos trabajando para el gobernador y el Senado, y además en el programa de salud del presidente, para pedir el apoyo al proyecto. También para el plan de cambio climático y energías renovables.
¿Quién paga esas campañas?
Hay una gran coalición, pero la mayoría del dinero para el programa de salud proviene de las compañías farmacéuticas, porque han decidido apoyarlo, porque creen que va a ser bueno para ellas. Respecto al cambio climático y la energía, proviene de grupos ecologistas y grandes fundaciones.
¿Cuál es el mensaje que se quiere dar sobre la reforma sanitaria?
Que es bueno para la economía, para el empleo y que moralmente es lo que hay que hacer, que va a ayudar a nuestras compañías a ser más competitivas y va a resolver un gran problema de nuestro país.
lunes, 7 de diciembre de 2009
EVO OTRA VEZ...62% RESPALDO POPULAR

El aplastante triunfo de Evo Morales en Bolivia, al conseguir su reelección presidencial, deja un gigantesca lección para la clase política latinoamericana, que se hará la enorme pregunta ¿Cuál es la atracción de Evo con los bolivianos? ¿El populismo en su mejor momento? ¿El poder de los indigenas?
Todos ahora pondrán los ojos en el proceso político boliviano para buscar la razón de tan imponente triunfo:
Arrasó Evo Morales y su poder será casi total
Evo Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, obtuvo un aplastante triunfo que le permitirá gobernar el país durante otros cinco años, al imponerse por el 62% de los votos contra el 24% del derechista Manfred Reyes Villa, según los resultados en boca de urna.
De confirmarse estos porcentajes, serán los mayores logrados alguna vez por un candidato en Bolivia. Sin esperar los resultados oficiales, sus simpatizantes salieron masivamente a las calles para festejar el histórico triunfo.
Según resultados difundidos por dos cadenas de televisión (APB y Unitel), Evo Morales conseguiría además una mayoría de dos tercios en el Parlamento, con lo cual tendrá carta blanca para profundizar su revolución socialista e indigenista, algo que preocupa a los partidos tradicionales, que denuncian que una dictadura está en ciernes.
"Tenemos la gran responsabilidad de acelerar este proceso de cambio", dijo Evo en un discurso desde un balcón del Palacio Quemado ante una multitud que festejaba su reelección.
"Ahora tenemos el camino abierto para aplicar la primera Constitución aprobada por el pueblo", agregó el presidente, en referencia a los dos tercios que habría logrado en el Senado y que le permitirían controlar la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional.
El mandatario había pedido expresamente los dos tercios durante la campaña, en la que sus partidarios llamaron a "enterrar para siempre a la derecha y a los neoliberales" para realizar las reformas que permitan convertir en realidad lo enunciado por su Constitución indigenista.
Ninguno de los antecesores de Evo obtuvo semejante respaldo legislativo en toda la historia de Bolivia. Además, es la primera vez que un presidente de este país logra la reelección desde 1964, cuando Víctor Paz Estenssoro inició su segundo gobierno.
"Lo más importante que he aprendido en estos cuatro años ha sido gobernar subordinado al pueblo. El pueblo tiene derecho a decidir si sigue profundizando la democracia o está con el liberalismo", había dicho Evo, confiado en su triunfo, al votar en el Chapare (Cochabamba), donde se inició en política como líder cocalero.
"Con su voto, en los últimos cinco años el pueblo dio estabilidad al país. Si revisamos, en los últimos cinco años de gobiernos neoliberales, entre 2001 y 2005, hubo cinco presidentes. ¿Qué garantía democrática dieron ellos a Bolivia? Ninguna. ¿Qué garantía económica? Menos, un Estado vendido", añadió.
Pero tal vez el dato más relevante sea que el mandatario, que obtuvo un rotundo triunfo en los departamentos del Altiplano, sacó ventaja de la agresiva campaña que realizó en los cuatro departamentos del oriente boliviano (Beni, Pando, Tarija y Santa Cruz), que fueron acérrimos opositores durante los cuatro años que lleva de mandato.
El Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo disputaba anoche voto a voto el triunfo en estos cuatro departamentos de la llamada "medialuna". Incluso, en una imagen inimaginable pocos años atrás, hubo festejos del MAS en Trinidad y en Riberalta, Beni, un departamento históricamente rebelde en el que el oficialismo se habría impuesto.
"La medialuna se transformará en luna llena", había advertido, irónicamente, el mandatario, antes de partir del Chapare y dirigirse a su residencia de La Paz, donde esperó los resultados junto con sus ministros.
De todos modos, los prefectos de los departamentos rebeldes podrán tener su revancha en abril, cuando se celebrarán elecciones autonómicas en las que podrían ser reelegidos. O, por el contrario, si triunfan los candidatos del MAS, su movimiento autonomista podría tener su derrota final.
Alrededor de las 18.30 de ayer, estalló la euforia en La Paz, donde empezaron a oírse petardos y bocinazos y la gente comenzó a concentrarse para festejar en la Plaza Murillo, frente a la casa de gobierno.
Todo comenzó cuando la red televisiva ATB informó que Evo había logrado el 63,2% de los votos, según las encuestas en boca de urna de la consultora Ipsos. Por su parte, la red Unitel anticipó el 62% de los votos para Morales, según las encuestas en boca de urna de Equipos Mori.
ATB dijo que el candidato derechista Manfred Reyes Villa logró el 24%, mientras que Unitel le otorgó el 23% de los votos. El candidato centrista Samuel Doria Medina (Unidad Nacional) obtendría el 7,7%, y René Joaquino, de Alianza Social (centroizquierda), el 2,2 por ciento.
Evo logró un notable avance respecto del 20,9% de los votos que obtuvo como candidato presidencial en 2002, cuando perdió por apenas 1,6% ante Gonzalo Sánchez de Lozada, y respecto del 53% que recibió en 2005, cuando se impuso por 25 puntos frente al derechista Jorge Quiroga.
Sin embargo, perdió cinco puntos respecto del 67%de aprobación que obtuvo en el referéndum revocatorio de agosto del año pasado, en el que plebiscitó su cargo y el de los prefectos rebeldes para intentar sacar al país de un duro enfrentamiento que no lo dejaba avanzar con sus reformas.
Reyes Villa evitó reconocer su derrota. De todos modos, lo había hecho implícitamente, antes de que comenzaran a difundirse los datos oficiales, su compañero de fórmula Leopoldo Fernández, ex prefecto de Pando que se encuentra encarcelado bajo la acusación de ordenar el homicidio, en su departamento, de una veintena de partidarios de Evo. "Los resultados no traerán sorpresa y se repetirá el panorama de los últimos comicios en Bolivia. Tampoco lo harán las elecciones de prefectos y de alcaldes de abril de 2010, que no van a resolver el problema que tenemos", estimó, desde la cárcel.
Horas después, lo hizo Doria Medina. "Nosotros no cambiamos nuestra idea de que ha aumentado la pobreza, de que falta trabajo y de que se violan los derechos democráticos y de separación de poderes mientras crece en forma desmedida la producción de coca y cocaína. Sí, nos preocupa que, por estos resultados, los problemas se agraven más, pero vamos a vigilar que esto no suceda", expresó.
Mientras tanto, en la Plaza Murillo, flameaban las wiphalas (banderas multicolores indígenas) y las azules, negras y blancas del MAS. Allí, Marta Chimó, una chola de 37 años, que había añadido a su vestimenta tradicional una bufanda azul del MAS, dijo, emocionada, a LA NACION: "Estoy muy contenta. Evo es la persona elegida porque sabe defender a los pobres".
Boca de urna
62%
Evo Morales
El presidente fue reelegido por 5 años.
24%
Manfred Reyes Villa
Plan Progreso para Bolivia (derecha).
LOS DETALLES CLAVES EN UNA CAMPAÑA PRESIDENCIAL

Estamos a escasos 7 días de las elecciones presidenciales en Chile y ya se dieron a conocer los pormenores, detalles y hechos sumamente sencillos que marcan las campañas de cada uno de los principales candidatos.
Estos detalles son de gran aporte para todos aquellos que se dedican a las campañas políticas:
Historias desconocidas que marcaron la campaña (y el anecdotario secreto de los candidatos)
A una semana de las elecciones presidenciales,salen a la luz los chascarros y anécdotas que condimentaron la carrera a La Moneda y que fueron recopilados durante los meses que duró la contienda.
Las plegarias de Lavín mientras Piñera oficiaba de mecánico de helicóptero
Era febrero y Sebastián Piñera recorría la Región de La Araucanía con Joaquín Lavín y el senador Alberto Espina. Era su primera gira por Chile, y el candidato decidió pilotear su helicóptero.
Una mañana, en un campo entre Lumaco y Capitán Pastene, los tres se subieron al aparato, pero éste no partía.
Piñera se metió debajo del helicóptero, y pidiendo instrucciones por teléfono a su mecánico, comenzó a arreglarlo.
Estuvo varios minutos revisando y ajustando el aparataje de la máquina, cuando se percató de que Joaquín Lavín estaba sentado adentro rezando el rosario, mientras Espina se mantenía impávido.
Los tres se miraron y se pusieron a reír, mientras Piñera les decía que nunca había cobrado tanto sentido el dicho de "A Dios rezando y con el mazo dando".
El día en que Marambio selló el aporte financiero para ME-O
Era una mañana de enero. Y Marco Enríquez-Ominami había salido a correr en los alrededores de la casa de Vichuquén de su amigo el empresario Max Marambio. A su regreso, ME-O miró al ex hombre del GAP de Allende y le dijo de improviso: "¿Qué te parece si me lanzo como candidato a Presidente?... ¿Le damos?". Marambio sonrió y movió la cabeza afirmativamente. "Le damos".
El momento refleja la gran cercanía que siempre mantuvo el candidato con el empresario y hoy jefe político de su campaña.
Ese día, Marambio -quizás el primer convencido de la candidatura de Enríquez-Ominami-selló su apoyo como amigo, como político y como financista, incluso antes de que Carlos Ominami y Manuela Gumucio terminaran de convencerse de la aventura de su hijo.
El empresario fue el primer "auspiciador" de la campaña; es el propietario del edificio de Morandé 672 donde funciona el comando e incluso se ha encargado de pilotear su helicóptero para llevar al candidato a algunas de sus actividades en regiones. No sólo eso. Muchas veces se encarga de ver su agenda y de que el abanderado "duerma las horas necesarias". Además, reconoce ante sus cercanos que "Marco es el que manda". Políticamente, es partidario de "no negociar" con la Concertación si se diera el caso de que ME-O no pase a segunda vuelta y comparte con el candidato la idea de forjar una izquierda progresista que respete el libre mercado.
A tal punto llega su cercanía, que fue Marambio quien bajó de sus oficinas en el Marriott para partir a una tienda y comprar personalmente la corbata, los zapatos y la camisa que usó Enríquez-Ominami en el primer debate de TVN. Y la noche anterior al debate organizado por la ANP en Talca, cuando el candidato se quedó dormido de cansancio en su habitación de hotel, fue el empresario quien al mirar lo arrugada que estaba su ropa para el evento, pidió una plancha y -con la ayuda del asesor Camilo Feres- planchó el atuendo del presidenciable.
Las imágenes que Piñera editó a la "franja gay" tras la arremetida UDI
Si los 10 segundos de aparición de una pareja homosexual en la franja de Sebastián Piñera causaron una de las más ácidas polémicas entre algunos sectores de la UDI y el comando del candidato, el diseño original de la pieza sin duda hubiera magnificado aún más la discusión.
Porque lo que quedó reducido a 10 segundos, y mezclado con otros casos de grupos discriminados, en el segmento "La voz de los sin voz", era en realidad un capítulo de larga duración exclusivamente dedicado a los homosexuales.
En este capítulo que no se vio, la escena de mayor connotación era la de Sebastián Piñera caminando alegremente junto a la pareja de gays que protagoniza su franja en medio del Parque Forestal, un lugar estratégicamente elegido por el equipo de marketing del candidato, por haberse transformado en los últimos años en un barrio ícono para la comunidad gay, con tiendas y bares especializados y donde es común encontrar a parejas del mismo sexo.
La inclusión de un "capítulo gay" era un asunto pendiente para Piñera desde la campaña de 2005, cuando debió abandonarlo por la fuerte oposición de la UDI.
Pero esta vez se manejó con extremo celo. Ya estaba grabado y prácticamente editado por el equipo que dirige Hernán Larraín Matte, mientras el comando negociaba con la UDI su emisión.
Pero cuando la noticia se conoció a través de "El Mercurio'', se desató la ira de los sectores más conservadores de la UDI. Uno de los enfrentamientos más duros fue el del diputado José Antonio Kast, quien fue personalmente a encarar al propio Piñera, desatando una alta tensión con la UDI, que después hubo que descomprimir con gestos como la inclusión del senador Juan Antonio Coloma en la comitiva que fue a visitar al Presidente Lula a Brasil.
Finalmente, se resolvió que el tema debía ser incluido sí o sí en la franja -para que no quedara la imagen de una suerte de censura-, pero debió ser suavizado para evitar que creciera la polémica.
Cómo se encontró la foto de Frei haciendo una donación a la Junta Militar
Una veloz investigación realizó el diputado de RN, Nicolás Monckeberg, para encontrar una foto donde Eduardo Frei aparecía entregando una donación económica a la Junta Militar.
La idea se le ocurrió en la reunión del lunes 9 de marzo del comando, cuando se debatían fórmulas para contrarrestar las críticas que estaba recibiendo Sebastián Piñera desde la Concertación.
El parlamentario le pidió a uno de sus asesores que se fuera de inmediato a la Biblioteca Nacional a buscar la evidencia, la que fue encontrada con éxito al poco rato, con fecha 26 de noviembre de 1973. Autor de un paso anexo fue el diputado Joaquín Godoy, quien envió la imagen a un proveedor particular para convertirla en una gigantografía. Así, ambos, el 10 de marzo, hicieron la denuncia en el Congreso, lo que generó un fuerte debate político.
El crudo diagnóstico que Girardi expuso a Frei
Sin anestesia fue el diagnóstico que el senador del PPD Guido Girardi entregó hace unas semanas a Eduardo Frei frente a lo que se viene el 13 de diciembre y la segunda vuelta electoral.
De acuerdo a su visión, el déficit de la campaña no está en los rostros, pues ya están todos alineados, incluida la Presidenta Bachelet (por lo que no se sacaría nada con sumar a más gente), sino que en los contenidos.
De ahí que su audaz propuesta apunte a que la misma noche del 13 de diciembre el abanderado de la Concertación haga suyo el programa de Marco Enríquez-Ominami y de Jorge Arrate y convoque a gente de esos mundos a su comando. Esa es su fórmula para capturar los sufragios de quienes quieren una agenda más progresista.
Las reuniones "clandestinas" de Magdalena Frei que condujeron a la caída de Pablo Halpern
Hace dieciséis años, en la anterior campaña presidencial de su padre, Magdalena Frei tenía apenas 19 años y participaba como espectadora en la contienda electoral. Este año las cosas cambiaron. Con 35 años de edad y un título de ingeniera comercial, la tercera hija del candidato concertacionista ingresó con plenos poderes para administrar los gastos del comando. En ese rol comenzó a codearse con Pablo Halpern, quien había conducido con mano férrea la campaña de Frei en 1993 y ahora había asumido un control similar en esta nueva odisea. A poco andar comenzaron las fricciones entre ambos.
El choque principal se dio a fines de julio, cuando ella contrató las vallas públicas y espacios radiales, y Halpern le negó el material publicitario para desplegar la campaña.
Después de varias discusiones a viva voz, Magdalena buscó a Eugenio Tironi y encontró en él a un aliado. Juntos convocaron a una instancia de diálogo, a espaldas de Halpern, donde reunieron a los encargados de vallas, medios escritos, radio, estrategia y franja e iniciaron reuniones "clandestinas" para tomar decisiones. Halpern, casi sin darse cuenta, perdía el control de la publicidad.
La indisoluble alianza entre Magdalena y Tironi se consolidó en el primer debate presidencial en TVN, cuando "El Mercurio" constató que fue ella quien en la mañana de ese 23 de septiembre le envió a Tironi -y a ningún otro miembro del comando- un correo con el "Informe Anual contra la Corrupción de Transparencia Internacional", en que se aludía a Sebastián Piñera.
Pero Halpern seguía manejando el poder, y tras el arribo del "grupo Bachelet", sacó a Tironi del diseño comunicacional y lo relegó a la franja televisiva.
Magdalena no se detuvo. Convertida en los ojos y en los oídos de su padre, consiguió en sólo un mes lo que ni Belisario Velasco, ni los partidos políticos ni Tironi habían logrado: remover a Halpern de su sitial de "hombre fuerte" del comando. Ahora, para la segunda vuelta, ya se tiene contemplado que Ricardo Solari, Tironi, eventualmente Juan Carvajal y la misma Magdalena tomarán el control de las riendas comunicacionales de la última fase de la campaña.
El frustrado lobby para convencer a Bachelet de ingresar desde el principio a la campaña presidencial
Las presiones empezaron en mayo. Miembros del comando de Eduardo Frei o con influencia al interior de la Concertación tenían razones urgentes para hablar con ella: convencerla de involucrarse en la campaña presidencial ante el lento despegue de la candidatura concertacionista y el exitoso vuelo que estaba alcanzando el novato Marco Enríquez-Ominami.
Pero no hubo eco. Bachelet quería marginarse de la trastienda electoral. Sus asesores más cercanos, el director de la Secretaría de Comunicaciones, Juan Carvajal, y la directora de Programación, María Angélica "Jupi" Álvarez, mantuvieron en esos meses su recomendación de que no se involucrara.
Ante la tajante negativa, el apremio se mantuvo, con los hombres de Frei apelando a los ministros José Antonio Viera-Gallo, Carolina Tohá y Andrés Velasco.
Ernesto Ottone, quien de manera periódica se reúne con la Presidenta para compartir análisis políticos y estratégicos, intentó influir en un cara a cara con ella. Mientras, Pablo Halpern, Belisario Velasco, Eugenio Tironi y Jorge Pizarro, entre otros, seguían insistiendo en convencerla usando otros medios.
Los intentos ya casi desesperados comenzaron a hacerse públicos 60 días después, en julio. Tironi escribió en su blog que "con una Presidenta tan popular, si la institución presidencial no presta ropa a los partidos, que hoy enfrentan rebeliones internas de diversa envergadura..., el poco patrimonio que éstos poseen se diluirá en poco tiempo". Mientras, en agosto Halpern afirmaba que "el rol que juegue la Presidenta Bachelet en la campaña será clave para el éxito de Frei".
El recado principal era que no bastaba la altísima popularidad de la Presidenta para que su Gobierno fuera tildado de exitoso. Que si ella permanecía indiferente a que los partidos oficialistas tuvieran el más bajo nivel de aprobación y al descalabro de la campaña "freísta", la responsabilidad histórica de una posible derrota en las urnas también le pesaría.
Paralelamente, la Presidenta también era presionada por el sector "marquista". Miembros del comando de ME-O confiesan que Carlos Ominami también se juntó, a fines de septiembre, a solas con Bachelet. En la casa presidencial de calle Burgos, el senador le pidió prescindencia y que le diera a la primera vuelta el carácter de primaria concertacionista. Y ella le habría dado una respuesta que lo tranquilizó.
Pero la Mandataria daría un giro inesperado a fines de octubre. Casi 150 días después de las primeras rogativas para que se involucrara en la campaña, autorizó la salida del gabinete de su ministra Laura Albornoz y su desembarco en el comando, junto con su madre, Ángela Jeria. Ese 20 de octubre se inició el control de la campaña por parte de La Moneda, que se fue consolidando con las salidas a terreno de los ministros, las visitas masivas a los actos del candidato oficialista y el ingreso triunfal (aunque reservado) de Juan Carvajal al comando estratégico de Frei.
El inesperado beso de Arrate a un poblador
Después del primer debate, el candidato del Juntos Podemos, Jorge Arrate, estaba convertido en un "rockstar". Así que al llegar apurado a una manifestación en Cerro Navia, una larga fila de señoras lo esperaba para saludarlo de beso. Pero el abanderado no se percató de que el último integrante de la fila era un hombre. Siguió de largo y lo besó. Candidato y adherente se quedaron ruborizados y algo "tiesos", cuentan en su comando. Luego vino la carcajada general... y las infaltables bromas.
La desconocida visita de Sebastián Piñera al neurólogo
Tres son los tics que Sebastián Piñera repite cuando está nervioso, incómodo o "acelerado", según cuentan sus cercanos: un giro del hombro hacia atrás, tironearse la nariz y también el labio inferior.
En mayo del año pasado, sus asesores le prepararon un video que contenía imágenes de programas de televisión e intervenciones públicas donde eran notorios los movimientos involuntarios. Cuando Piñera vio las imágenes, decidió ir al neurólogo. El especialista diagnosticó que la única manera de reducir los tics era tomar medicamentos, que podrían tener como efecto secundario el "bajarle las revoluciones", como cuenta un asesor.
Ante esta disyuntiva, Piñera desechó por completo cualquier posibilidad de medicarse y prefirió intentar controlar mentalmente los gestos, especialmente en los espacios televisivos.
Una de las técnicas que usa es realizar los movimientos más despacio, para que sean menos notorios, o realizarlos cuando sabe que no está siendo enfocado. Y sus cercanos han visto notables mejoras.
La madrugada en que Piñera y ME-O bajaron una botella de vino hablando de política
Era cerca de la una de la mañana y Sebastián Piñera volvía a su pieza en un hotel de Concepción una fría noche a fines de julio.
Venía muy cansado y en el pasillo escuchó la voz de un "pasajero" que hablaba acaloradamente por teléfono. Según cuentan cercanos, él pensó en la mala suerte de tener un "vecino gritón" hasta que logró reconocer que la voz era de Marco Enríquez-Ominami, quien también hacía campaña en la zona.
Piñera decidió tocar la puerta y ME-O, sorprendido y a medio vestir, lo invitó a pasar. Pidieron una botella de vino tinto y estuvieron conversando hasta las 4 de la mañana.
Según se sabe, ambos mantienen una buena relación más allá de los temas políticos. Incluso existe entre ellos un profuso intercambio de correos con bromas e incluso saludos de cumpleaños.
Los "sustos" del equipo territorial de Frei
Dos complejas desapariciones de Eduardo Frei, al más puro estilo del ilusionista húngaro Harry Houdini, enfrentó el equipo territorial del comando oficialista.
En Chuquicamata todo iba bien. El abanderado se había juntado con los mineros y para la toma de imágenes se había subido a uno de los camiones gigantes que estaban estacionados.
La cara de los espectadores cambió sorpresivamente cuando el vehículo empezó a moverse. ¿Qué pasó? Un conductor, que hasta ese minuto nadie había visto y que estaba arriba, había decidido llevarlo a dar una vuelta... El alivio duró poco.
Pues la vuelta se extendió por nada menos que media hora, lo que obligó a retrasar toda la programación del día. Algo similar ocurrió en Caleta Portales. En el muelle, los pescadores artesanales tuvieron al candidato un buen rato suspendido en uno de los botes. Y apenas tocaron mar se lo llevaron mar adentro, por un tiempo que nadie del equipo territorial quiere recordar.
Las caravanas simuladas de ME-O
A principios de año, cuando todavía sondeaba la posibilidad de su candidatura, Marco Enríquez-Ominami llegaba acompañado de su mochila al aeropuerto de Santiago para viajar a regiones. Y como viajaba solo, antes de llegar a las ciudades solicitaba no uno, sino dos radiotaxis, que además no tuvieran el tradicional color amarillo y negro. La idea del candidato era simular una "caravana oficial" con más gente que lo acompañaba, dicen en su comando. Pero la verdad es que muchas veces el segundo auto que lo seguía iba completamente vacío.
Las condiciones que TVN puso a Karen para integrar la campaña de su marido
La noche del miércoles 21 de octubre fue el día de la decisión. En su habitación, junto a una bandeja con algo para cenar, Karen Doggenweiler le planteó a Marco Enríquez-Ominami que quería un rol más protagónico en la campaña y que estaba dispuesta a pedir permiso sin sueldo en el canal.
Por esos días en el comando se analizaba la irrupción de ministros de Estado a favor de Eduardo Frei y se buscaban estrategias para copar espacios.
"Esto requiere de más participación; quiero participar más", le insistió la animadora a su marido. Después de una serie de preguntas sobre si estaba segura, Marco asintió.
A la mañana siguiente, Doggenweiler se reunió con la directora de Programación, María Elena Wood, y con la gerenta de Producción, Bernardita Ibieta, quienes acordaron darle una respuesta el lunes.
Ese día Doggenweiler animó por última vez el reality "Pelotón" en la base de Calera de Tango, pues quedó autorizada para ausentarse hasta el 11 de marzo de 2010, día del cambio de mando.
Parte fundamental de la negociación con las más altas autoridades del canal incluyó dos condiciones para la animadora: sólo podía aparecer en campaña con su marido y no respaldando a candidatos a parlamentarios de su lista y tampoco aparecer en gigantografías con su imagen.
Los viajes de Navarro a Venezuela y su bajada por falta de recursos
La abrupta bajada de Alejandro Navarro, después de haber inscrito su candidatura en el Servicio Electoral, dejó más preguntas que respuestas sobre las razones que estaban detrás. Porque nadie, desde 1989, había retirado su nombre de la papeleta fuera de fecha. Para sus detractores la respuesta fue una: la falta de financiamiento de parte de Hugo Chávez, gobernante que sí ha respaldado económicamente a otros candidatos sudamericanos.
El nexo indigna a Navarro. Reconoce haber estado este año en dos o tres oportunidades en Venezuela. "Pero no para pedir plata para financiar mi campaña ni ninguna otra. Eso está prohibido en la legislación chilena; es un delito", dice.
Los rumores fueron alentados porque en ninguna de sus visitas estuvo con Chávez, lo que validó la tesis de que el gobernante ya no lo tendría entre sus protegidos.
No obstante, desde la Concertación afirman que la relación entre el senador y el gobernante sigue siendo cercana. Y hacen mención a que tiene una relación privilegiada con el canciller Nicolás Maduro y con la presidenta de la Asamblea Nacional Cilia Flores.
Navarro asegura, en todo caso, que la falta de recursos lo obligó a bajar su opción. La decisión la tomó solo, la noche del 21 de septiembre, en su departamento que tiene en Santiago. Una y otra vez sacó las cuentas y ninguna cuadró. No estaban en condiciones económicas de sustentar al mismo tiempo una campaña presidencial y parlamentaria.
Sus cálculos fueron que podía sacar un 5% con ME-O y Arrate en carrera. Pero que a esas alturas ese porcentaje sólo iba a afectar al candidato de izquierda con más opciones; es decir, a Marco Enríquez-Ominami.
Con Arrate, según confiesa, las cosas habían quedado virtualmente sepultadas en un encuentro anterior, en el Café Literario, del Parque Bustamante. Porque ahí el abanderado del Juntos Podemos le hizo ver que él no iba a declinar su opción y que el acuerdo parlamentario con la Concertación no tenía marcha atrás.
El silencioso regreso de "El Gute"
Desde hace un mes, Gutenberg Martínez -uno de los "influyentes" del oficialismo- viene trabajando en completa reserva para la segunda vuelta.
Ya tiene el diseño de todos los escenarios posibles, desde los más desfavorables a los más auspiciosos; las áreas a reforzar; a qué votos ir y hasta nombres de posibles rostros para integrar a la campaña.
Se dice que su contacto con Eduardo Frei es sin intermediarios y que realiza reuniones reservadas con miembros del freísmo incluso en su propia casa de Ñuñoa.
No obstante, hasta ahora no ha tenido contactos con los partidarios de Marco Enríquez-Ominami ni con el arratismo.
"No está en fase de negociación, porque no ha recibido esa instrucción y porque no estima pertinente un diálogo en esta fase", dice un integrante de su círculo.
En el equipo de campaña se reconoce que lo más probable es que Martínez -hombre de estrechos contactos con Ricardo Solari, Eugenio Tironi, Enrique Correa y, por cierto, Jorge Pizarro- tenga un rol político más visible para el balotaje.
Hasta este momento ha optado por mantenerse en el comité estratégico, en un plano de perfil más bajo.
"Pero si hay alguien que tiene poder, ése es el Gute. Su opinión se escucha y pesa", dice un integrante del equipo de campaña.
Desde que llegó el senador Pizarro, a quien recomendó como jefe territorial, el "Gute" ha estado reforzando además las actividades de campaña con una serie de giras.
No sólo estuvo en Valparaíso -donde desactivó el conflicto entre Hernán Pinto y Aldo Cornejo-, sino que ha visitado, entre otras ciudades, Calama, Chillán, San Fernando, Antofagasta y Valdivia, para testear en terreno el pulso de esta presidencial y tomar decisiones con miras a la segunda vuelta.
De hecho hay quienes que aseguran que ha sido uno de los cerebros tras la caída de Halpern.
El mail del director de La Nación que sorprendió al comando de ME-O
"Esperamos dar una cobertura amplia a todos los candidatos presidenciales y especialmente a todos los que se oponen a Piñera". Esa fue parte de la respuesta por mail que recibió el comando de Marco Enríquez-Ominami de parte del director de La Nación, Marcelo Castillo, luego de un duro intercambio de mails tras las quejas que plantearon a fines de agosto por la "cobertura sesgada" que el periódico estaba dando a su candidatura.
Similares reclamos había recibido el diario en marzo de parte del comando de Piñera, luego de una reunión entre el coordinador de la campaña, Rodrigo Hinzpeter, y Castillo.
Las biografías que Piñera no publicó
A mediados de 2007, una idea comenzó a rondar por la cabeza de Sebastián Piñera.
Quería mandar a escribir una biografía de su vida, basada en una serie de entrevistas al estilo "Dreams from muy father" de Barack Obama o de "El libro de Lagos" de Patricia Polizter.
El proyecto estuvo a cargo del periodista Francisco Mouat, pero se detuvo en febrero de 2008. Meses después volvió a la carga y encargó una nueva biografía a un escritor chileno. Además, un cercano grupo de colaboradores comenzó a sentar las bases para un documental con la vida del candidato.
Sin embargo, ninguna de estas ideas prosperó. A Piñera no le gustaron los resultados de los proyectos y sus asesores le hicieron ver que cualquier producto biográfico, literario o audiovisual, podría abrir un flanco y causar más daños que beneficios a su imagen.
En todo caso, el material no fue desechado y aún no se descarta que pueda ser utilizado si Piñera sale electo.
La tarjeta de crédito que le rechazaron a Piñera en un restaurante
Fue un momento de descanso en medio de la campaña.
Un sábado de julio llegó Sebastián Piñera junto a un grupo de colaboradores muy cercanos a comer al restaurante Guernika.
Ahí estaban el senador Andrés Allamand junto a la diputada Marcela Cubillos, el asesor piñerista Rodrigo Hinzpeter junto a su esposa y también el diputado Nicolás Monckeberg y el senador Alberto Espina, ambos también acompañados por sus señoras.
Al final de la velada, Sebastián Piñera se ofreció a pagar la cuenta.
El candidato -quien fue el artífice de la llegada del "dinero plástico" a Chile- le extendió entonces al mozo una de sus tarjetas de crédito. Y siguió la conversación entre los comensales.
Pero minutos después se acercó el mozo y le dijo al oído al candidato: "Perdone, pero no podemos aceptar su tarjeta". La razón era que en ella aparecía el nombre "Miguel".
Lo que no sabía el mozo era que el nombre completo del abanderado es Miguel Juan Sebastián Piñera. A partir de ese momento las bromas no pararon. "¿Creerían que iba a pagar el Negro"?, cuentan que decía entre risas Piñera.
La pelea de Marco Enríquez-Ominami con el Movilh
Iba a ser una agradable reunión de un par de horas.
Pero solo duró 45 tensos minutos.
Los integrantes del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) se reunieron en agosto con Marco Enríquez-Ominami, uno de los candidatos que se han autodeclarado defensores de las reivindicaciones de ese sector.
ME-O llegó acompañado por el diputado Álvaro Escobar y dijo estar feliz de participar.
Todo bien, hasta que representantes del organismo le enrostraron una vieja deuda pendiente: haber presentado en solitario -en el Congreso y ante la prensa- un proyecto de ley a favor del las uniones homosexuales que había quedado de dar a conocer en conjunto y con otros diputados.
La reunión fue subiendo de tono. Según los participantes del Movilh, ME-O se puso a gritar enfurecido, mientras ellos lo increpaban.
¿NO HUBO FIN DE LA HISTORIA?
En efecto hace 20 años impacto la tesis del intelectual Francis Fukuyama sobre ¿El fin de la historia? Esa posición despertó, como es usual, una candente debate que el final mismo de la historia, es decir 20 años después, algunas conceptos NO SE HAN CUMPLIDO.
Pero quien más que el propio autor para aclarar la inquietud:
El fin de la historia, veinte años más tarde
Dos décadas después de haber escrito su famoso libro, el influyente politólogo explica qué se mantiene de su tesis, qué no y qué cambió. Habla también de las democracias, de China y de sus diferencias con Sam Huntington, el hombre que contradijo su teoría.
¿Qué se mantiene principalmente en su tesis 20 años después? ¿Qué no? ¿Qué cambió?
-El punto central -que la democracia liberal es la forma final de gobierno- todavía es básicamente correcto. Obviamente hay alternativas, como la República Islámica de Irán o el autoritarismo chino. Pero no creo que toda esa gente esté convencida de que éstas son formas más elevadas de civilización que lo que existe en Europa, Estados Unidos, Japón u otras democracias desarrolladas; sociedades que proporcionan a su ciudadanía un nivel más alto de prosperidad y libertad personal.
"El tema no es si la democracia liberal es un sistema perfecto, o si el capitalismo no tiene problemas. Después de todo, nos han metido en esta enorme recesión global debido al fracaso de los mercados no regulados. La pregunta real es si ha surgido algún otro sistema de gobierno en los últimos 20 años que desafíe a éste. La respuesta sigue siendo no.
"Ahora, ese ensayo lo escribí en el invierno (en el hemisferio norte) de 1988-89, exactamente antes de la caída del Muro de Berlín. Lo hice entonces porque pensaba que el pesimismo con respecto a la civilización que habíamos desarrollado como resultado del terrible siglo XX, con sus genocidios, gulags y guerras mundiales, no era realmente el cuadro completo. De hecho, se estaba produciendo una serie de tendencias positivas en el mundo, como la propagación de la democracia donde había habido dictadura. Sam Huntington llamó esto "la tercera ola".
"Esto empezó en el sur de Europa en la década de 1970 cuando España y Portugal dieron un giro hacia la democracia. En ese entonces y más tarde, vimos virtualmente el fin de todas las dictaduras en América Latina, excepto Cuba. Y luego vino el colapso del Muro de Berlín y la apertura de Europa del Este. Pasamos de 80 democracias a principios de la década de 1970 a 130 o 140 veinte años más tarde.
"Por supuesto, esto no se ha mantenido así desde entonces. Vemos hoy un tipo de recesión democrática. Ha habido una marcha atrás en países importantes como Rusia. Pero eso no significa que la tendencia preponderante no sea aún hacia la democracia".
-Sam Huntington entregó el principal argumento contra "el fin de la historia". Para muchos, el 11 de septiembre y sus secuelas confirmaron su tesis de un choque entre el Islam y Occidente. ¿Hasta qué punto era válido el argumento de él?
-Las diferencias entre Huntington y yo en cierto modo se han exagerado. Yo escribí un libro titulado Trust en el que sostengo que la cultura es uno de los factores clave que determina el éxito económico y las posibilidades de prosperidad. Por lo tanto, no niego el rol crítico de la cultura. Pero, sobre todo, la interrogante es si las características culturales están tan arraigadas que no hay esperanzas de valores universales o una convergencia de valores. Ahí es donde no estoy de acuerdo.
"El argumento de Huntington era que la democracia, el individualismo y los derechos humanos no son universales, sino reflejos de la cultura arraigada en el cristianismo occidental. Si bien eso es cierto históricamente, estos valores han ido más allá de sus orígenes. Han sido adoptados por sociedades que vienen de tradiciones culturales muy distintas. Observe Japón, Taiwán, Corea del Sur e Indonesia.
"Las sociedades arraigadas en orígenes culturales diferentes llegan a aceptar estos valores no porque Estados Unidos lo haga, sino porque funciona para ellas. Proporciona un mecanismo para que el gobierno rinda cuenta. Entrega a las sociedades una forma de deshacerse de los líderes ineficientes cuando las cosas dejan de funcionar. Eso es una ventaja enorme de las sociedades democráticas ,que un lugar como China no tiene. China, actualmente, tiene la fortuna de contar con líderes competentes. Pero antes ellos tuvieron a Mao. No hay nada para evitar otro Mao en el futuro si no se tiene alguna forma de rendición de cuentas democrática.
"Los problemas de corrupción o un mal gobierno son mucho más fáciles de resolver si se tiene una democracia. Para que haya una prosperidad y éxito perdurables, son esenciales los mecanismos institucionalizados, legales de cambio y rendición de cuentas".
-Huntington sostenía que la occidentalización y la modernización no eran idénticas. ¿No es la "modernización no occidental" un camino a seguir tan probable como la occidentalización a través de la globalización?
-Para mí, hay tras componentes clave de la modernización política. El primero, la modernización del Estado como una institución estable, eficiente, impersonal, que pueda hacer cumplir las reglas a través de sociedades complejas. Éste fue el foco de Huntington. Pero hay otros dos componentes: el imperio de la ley, de modo que el Estado mismo esté limitado en sus acciones gracias a un cuerpo legal preexistente que es soberano. En otras palabras, un gobernante o un partido gobernante no pueden hacer cualquier cosa que decidan. El tercero es una forma de rendición de cuentas de los poderes existentes.
"Huntington habría dicho que el imperio de la ley y la rendición de cuentas son valores occidentales. Yo creo que son valores hacia los cuales las sociedades no occidentales están convergiendo debido a su propia experiencia. No se puede tener una verdadera modernización sin ellos. Son de hecho complementos mutuos necesarios".
-La modernización también ha significado, generalmente, la secularización de la sociedad y la supremacía de la ciencia y la razón. Sin embargo, en un lugar como Turquía, actualmente vemos una modernización y una religiosidad creciente juntas.
-Estoy de acuerdo. La antigua versión de la modernización ideal era eurocéntrica, reflejaba el propio desarrollo de Europa. Contenía atributos los cuales trataban de definir la modernización en una forma bastante estrecha. Incluso más importante, como usted señala, la religión y la modernización pueden coexistir indudablemente. El secularismo no es una condición de modernismo. No tiene que viajar a Turquía para ver eso. Así es en Estados Unidos, que es una sociedad muy religiosa pero en la que la ciencia avanzada y la innovación tecnológica tienen éxito.
"La vieja suposición de que la religión desaparecería y sería reemplazada por el racionalismo científico, secular no va a suceder. Al mismo tiempo, no creo que la existencia, o incluso la predominancia de los atributos culturales, como la religión, sea tan agobiante en alguna parte que no se vea una convergencia universal hacia el imperio de la ley y la rendición de cuentas".
-Sin embargo, ¿la rendición de cuentas debe suponer las mismas normas democráticas y electorales de Europa o Estados Unidos?
-Puede tener una rendición de cuentas no electoral a través de la educación moral, la cual forja un sentido de obligación moral por parte del gobernante. El confucionismo tradicional, después de todo, enseñó al emperador que él tenía un deber para con sus súbditos como también con él mismo. No es un accidente que los experimentos de modernización autoritaria más exitosos hayan sido todos en las sociedades del este asiático, que se vieron alcanzadas por el confucionismo.
-Algunos destacados intelectuales chinos actualmente sostienen que cuando su país surja de nuevo como la civilización superior en un mundo post estadounidense, el debate global "agotado" sobre autocracia versus democracia dará paso a un debate más pragmático sobre buen gobierno versus mal gobierno. Dudo que esté de acuerdo.
-Tiene razón, no lo creo. Simplemente no se puede tener un buen gobierno sin una rendición de cuentas democrática. Es una ilusión arriesgada creer lo contrario.
Pero quien más que el propio autor para aclarar la inquietud:
El fin de la historia, veinte años más tarde
Dos décadas después de haber escrito su famoso libro, el influyente politólogo explica qué se mantiene de su tesis, qué no y qué cambió. Habla también de las democracias, de China y de sus diferencias con Sam Huntington, el hombre que contradijo su teoría.
¿Qué se mantiene principalmente en su tesis 20 años después? ¿Qué no? ¿Qué cambió?
-El punto central -que la democracia liberal es la forma final de gobierno- todavía es básicamente correcto. Obviamente hay alternativas, como la República Islámica de Irán o el autoritarismo chino. Pero no creo que toda esa gente esté convencida de que éstas son formas más elevadas de civilización que lo que existe en Europa, Estados Unidos, Japón u otras democracias desarrolladas; sociedades que proporcionan a su ciudadanía un nivel más alto de prosperidad y libertad personal.
"El tema no es si la democracia liberal es un sistema perfecto, o si el capitalismo no tiene problemas. Después de todo, nos han metido en esta enorme recesión global debido al fracaso de los mercados no regulados. La pregunta real es si ha surgido algún otro sistema de gobierno en los últimos 20 años que desafíe a éste. La respuesta sigue siendo no.
"Ahora, ese ensayo lo escribí en el invierno (en el hemisferio norte) de 1988-89, exactamente antes de la caída del Muro de Berlín. Lo hice entonces porque pensaba que el pesimismo con respecto a la civilización que habíamos desarrollado como resultado del terrible siglo XX, con sus genocidios, gulags y guerras mundiales, no era realmente el cuadro completo. De hecho, se estaba produciendo una serie de tendencias positivas en el mundo, como la propagación de la democracia donde había habido dictadura. Sam Huntington llamó esto "la tercera ola".
"Esto empezó en el sur de Europa en la década de 1970 cuando España y Portugal dieron un giro hacia la democracia. En ese entonces y más tarde, vimos virtualmente el fin de todas las dictaduras en América Latina, excepto Cuba. Y luego vino el colapso del Muro de Berlín y la apertura de Europa del Este. Pasamos de 80 democracias a principios de la década de 1970 a 130 o 140 veinte años más tarde.
"Por supuesto, esto no se ha mantenido así desde entonces. Vemos hoy un tipo de recesión democrática. Ha habido una marcha atrás en países importantes como Rusia. Pero eso no significa que la tendencia preponderante no sea aún hacia la democracia".
-Sam Huntington entregó el principal argumento contra "el fin de la historia". Para muchos, el 11 de septiembre y sus secuelas confirmaron su tesis de un choque entre el Islam y Occidente. ¿Hasta qué punto era válido el argumento de él?
-Las diferencias entre Huntington y yo en cierto modo se han exagerado. Yo escribí un libro titulado Trust en el que sostengo que la cultura es uno de los factores clave que determina el éxito económico y las posibilidades de prosperidad. Por lo tanto, no niego el rol crítico de la cultura. Pero, sobre todo, la interrogante es si las características culturales están tan arraigadas que no hay esperanzas de valores universales o una convergencia de valores. Ahí es donde no estoy de acuerdo.
"El argumento de Huntington era que la democracia, el individualismo y los derechos humanos no son universales, sino reflejos de la cultura arraigada en el cristianismo occidental. Si bien eso es cierto históricamente, estos valores han ido más allá de sus orígenes. Han sido adoptados por sociedades que vienen de tradiciones culturales muy distintas. Observe Japón, Taiwán, Corea del Sur e Indonesia.
"Las sociedades arraigadas en orígenes culturales diferentes llegan a aceptar estos valores no porque Estados Unidos lo haga, sino porque funciona para ellas. Proporciona un mecanismo para que el gobierno rinda cuenta. Entrega a las sociedades una forma de deshacerse de los líderes ineficientes cuando las cosas dejan de funcionar. Eso es una ventaja enorme de las sociedades democráticas ,que un lugar como China no tiene. China, actualmente, tiene la fortuna de contar con líderes competentes. Pero antes ellos tuvieron a Mao. No hay nada para evitar otro Mao en el futuro si no se tiene alguna forma de rendición de cuentas democrática.
"Los problemas de corrupción o un mal gobierno son mucho más fáciles de resolver si se tiene una democracia. Para que haya una prosperidad y éxito perdurables, son esenciales los mecanismos institucionalizados, legales de cambio y rendición de cuentas".
-Huntington sostenía que la occidentalización y la modernización no eran idénticas. ¿No es la "modernización no occidental" un camino a seguir tan probable como la occidentalización a través de la globalización?
-Para mí, hay tras componentes clave de la modernización política. El primero, la modernización del Estado como una institución estable, eficiente, impersonal, que pueda hacer cumplir las reglas a través de sociedades complejas. Éste fue el foco de Huntington. Pero hay otros dos componentes: el imperio de la ley, de modo que el Estado mismo esté limitado en sus acciones gracias a un cuerpo legal preexistente que es soberano. En otras palabras, un gobernante o un partido gobernante no pueden hacer cualquier cosa que decidan. El tercero es una forma de rendición de cuentas de los poderes existentes.
"Huntington habría dicho que el imperio de la ley y la rendición de cuentas son valores occidentales. Yo creo que son valores hacia los cuales las sociedades no occidentales están convergiendo debido a su propia experiencia. No se puede tener una verdadera modernización sin ellos. Son de hecho complementos mutuos necesarios".
-La modernización también ha significado, generalmente, la secularización de la sociedad y la supremacía de la ciencia y la razón. Sin embargo, en un lugar como Turquía, actualmente vemos una modernización y una religiosidad creciente juntas.
-Estoy de acuerdo. La antigua versión de la modernización ideal era eurocéntrica, reflejaba el propio desarrollo de Europa. Contenía atributos los cuales trataban de definir la modernización en una forma bastante estrecha. Incluso más importante, como usted señala, la religión y la modernización pueden coexistir indudablemente. El secularismo no es una condición de modernismo. No tiene que viajar a Turquía para ver eso. Así es en Estados Unidos, que es una sociedad muy religiosa pero en la que la ciencia avanzada y la innovación tecnológica tienen éxito.
"La vieja suposición de que la religión desaparecería y sería reemplazada por el racionalismo científico, secular no va a suceder. Al mismo tiempo, no creo que la existencia, o incluso la predominancia de los atributos culturales, como la religión, sea tan agobiante en alguna parte que no se vea una convergencia universal hacia el imperio de la ley y la rendición de cuentas".
-Sin embargo, ¿la rendición de cuentas debe suponer las mismas normas democráticas y electorales de Europa o Estados Unidos?
-Puede tener una rendición de cuentas no electoral a través de la educación moral, la cual forja un sentido de obligación moral por parte del gobernante. El confucionismo tradicional, después de todo, enseñó al emperador que él tenía un deber para con sus súbditos como también con él mismo. No es un accidente que los experimentos de modernización autoritaria más exitosos hayan sido todos en las sociedades del este asiático, que se vieron alcanzadas por el confucionismo.
-Algunos destacados intelectuales chinos actualmente sostienen que cuando su país surja de nuevo como la civilización superior en un mundo post estadounidense, el debate global "agotado" sobre autocracia versus democracia dará paso a un debate más pragmático sobre buen gobierno versus mal gobierno. Dudo que esté de acuerdo.
-Tiene razón, no lo creo. Simplemente no se puede tener un buen gobierno sin una rendición de cuentas democrática. Es una ilusión arriesgada creer lo contrario.
martes, 1 de diciembre de 2009
VENEZUELA ¿EL PAIS MAS CORRUPTO?

El siempre enterado Andrés Oppenheimer nos ilustra sobre la más reciente encuesta dedicado a tener el pulso del gobierno más corrupto. Nos hará reflexionar:
Los países más corruptos
Un nuevo ranking de los países percibidos como los más corruptos del mundo confirma lo que muchos de nosotros sospechábamos: los líderes populistas que llegan al poder prometiendo erradicar la corrupción a menudo terminan liderando Gobiernos aún más podridos que los anteriores.
El Ranking de Percepción de Corrupción 2009 dado a conocer por Transparencia Internacional, un grupo no gubernamental con sede en Alemania que es considerado el más importante de su tipo, clasifica mediante más de media docena de encuestas los niveles de corrupción en 180 países del mundo.
A nivel mundial, los que aparecen como menos corruptos son Nueva Zelanda y Dinamarca, y los que salen como más corruptos son Somalia y Afganistán.
En Latinoamérica, excluyendo a los países del Caribe, los campeones regionales de la corrupción son, en este orden, Venezuela, Paraguay, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Bolivia y Argentina, según el estudio.
Casi todos los dirigentes de estos países hicieron sus campañas presidenciales prometiendo acabar con la corrupción. En Venezuela, donde el presidente Hugo Chávez ganó las elecciones de 1998 prometiendo terminar con lo que acertadamente describía como una clase política corrupta, la corrupción no ha hecho más que empeorar desde que asumió el poder.
Cuando Transparencia empezó a hacer su Ranking de Corrupción en 2001, Venezuela ocupaba el puesto número 69 en una lista de 91 países que iba de los menos a los más corruptos. En 2009, Venezuela ocupa el puesto 162 en la lista de 180 países, es decir, mucho más cerca de Afganistán y Somalia.
¿Hay alguna relación entre populismo y corrupción?, le pregunté a Alejandro Salas, el director del departamento de las Américas de Transparencia. En una entrevista telefónica desde Berlín, Salas revisó conmigo el ranking, y notamos que virtualmente todos los países latinoamericanos considerados como los más corruptos están gobernados -o estuvieron gobernados hasta hace poco- por dirigentes populistas. "Así es", dijo Salas. "Hay una relación directa entre populismo y debilidad institucional. Y la debilidad institucional conduce a la corrupción".
Salas dijo que divide a los países latinoamericanos del ranking en tres grupos.
"El primer grupo es el de los que mejor califican, que son Chile, Uruguay, Puerto Rico y Costa Rica", dijo. "Son los que son vistos como los menos corruptos, y que tienden a tener estabilidad, elecciones libres y periódicas, y en la mayoría de los casos sistemas judiciales independientes, organismos de control eficaces, y sistemas de pesos y contrapesos establecidos".
"El segundo bloque es el de países que están en el medio, donde encontramos a Brasil, México, Colombia y Perú", continuó. "Son países con tendencias contradictorias: tienen algunas instituciones modernas, pero también cargan con muchas herencias del pasado que llevan a la corrupción".
"Y luego tienes el tercer bloque, de los que están en la parte de abajo de la tabla, que son los países que en los últimos años han sufrido una especie de 'captura del Estado' por parte de líderes carismáticos", señaló. Agregó que en países como Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Honduras, eso significa que a menudo "las decisiones políticas no pasan por ningún mecanismo de control. No se audita, no se vigila".
¿Y qué ocurre en Estados Unidos?, le pregunté a Salas, señalando que aparece en el ranking como el segundo país menos corrupto de las Américas, después de Canadá. ¿No debería haber figurado en un puesto mucho menos honorable, considerando el reciente caso de Bernard Madoff y otros escándalos?
Salas dijo que la colocación de EE UU en el ranking puede deberse al hecho de que las preguntas de la encuesta estaban referidas a la corrupción gubernamental, no a la privada. Además, es posible que los encuestados sintieran que el Gobierno ha respondido con celeridad y firmeza a esos escándalos.
Mi opinión: no me sorprendería que en los próximos años, a medida que salgan a la luz más detalles sobre la escandalosa falta de supervisión financiera durante el Gobierno de George W. Bush, que precipitó la actual crisis económica, EE UU baje algunos puestos en el ranking de corrupción.
Pero no me sorprende que Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua hayan salido entre los países más corruptos del mundo. Se trata de naciones cuyos gobernantes han intentado adueñarse de todas las instituciones del Estado, y que ahora están tratando de acallar a los medios. Cuanto más consigan controlar todos los mecanismos de control, tanto mayor será la corrupción en sus países.
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