jueves, 6 de agosto de 2009

MEMORIA VIVA : ORIANA FALLACI





La historia le ha labrado un imponente espacio a una de las mujeres más valientes y audaces de la historia del periodismo en los últimos tiempos.


Me refiero a la siempre eterna Oriana Fallaci, quien cautivó e impactó al mundo con sus incisivas entrevistas, sus certeros comentarios y análisis y su manera franca,directa y sin medias tintas al tratar un tema crucial que hizo la historia mundial en los casi 50 años del siglo XX.



Oriana Fallaci es un referente, un modelo, un ejempo ha seguir no solo por periodistas sino por todo aquel que quiere hurgar y saber como se hizo la historia de acontecimientos que estremecieron a la humanidad.



Son razones más que suficientes para que ustedes se delieten con una de sus más impresionantes entrevistas que realizó con el ex dictador de Argentina de los años 80, responsable de la derrota de ese hermano país en su conflicto bélico con Gran Bretaña. Claro, que se trata del ex general Fortunato Galtieri.


Previamente, hacemos entrega de su semblanza de nuestra siempre recordada Oriana Fallaci:



Oriana Fallaci contraataca


Perfil de la mujer que fue una legendaria corresponsal de guerra y que alguna vez dijo: “Los argentinos tienen un enano fascista adentro”

La aman o la odian. Sin términos medios.


Oriana Fallaci, famosa periodista y escritora, en Italia despierta pasiones muy encontradas.


De carácter fuerte, conocida por su pluma llena de pasión, estilo de frases cortas, crudas y controvertidas, y por las incómodas entrevistas que les hizo a importantes personajes del mundo, Oriana Fallaci es una mujer que divide.



Puede ser venerada o detestada. Sobre todo desde cuando, después de mantenerse en silencio durante diez años –autoexiliada en Nueva York–, en respuesta al horror del 11 de septiembre de 2001, comenzó a dar a luz libros más que polémicos.



Su reciente libro La rabia y el orgullo primero; La fuerza de la razón, que en breve estará disponible en la Argentina, más tarde.



Dos best sellers hipercontrovertidos –sus máximos detractores los definen como "literatura de guerra"– que la convirtieron en blanco de durísimas críticas por parte de los sectores de la izquierda pacifista, y en una virtual heroína de los halcones neoconservadores, ideólogos del concepto de "guerra preventiva".


Nacida en Florencia el 29 de junio de 1929, en época mussoliniana, Oriana Fallaci siempre fue una "mujer de guerra".



Al margen de que, devenida periodista y corresponsal, cubrió varios conflictos –entre otros, el de Vietnam y el del Líbano–, desde chica, a su manera, se opuso a los alemanes.



Según cuentan sus biografías, cuando Italia decidió entrar activamente en la Segunda Guerra Mundial, y ella tenía unos diez años, se unió al padre, que participaba en un movimiento clandestino de resistencia.



Y se convirtió en miembro del cuerpo de voluntarios por la libertad en contra del nazismo. Así, a los catorce años, Oriana recibió un reconocimiento de honor de parte del ejército italiano por su activismo durante la guerra.



Antes de eso, a los 9 años, Oriana ya había comenzado a escribir "breves historias ingenuas".



Aunque fue más tarde, a los 16, cuando comenzó a trabajar como reportera en Florencia, ciudad que, junto a Nueva York, donde reside, considera su patria.



"La primera vez que me senté detrás de una máquina de escribir me enamoré de las palabras, que brotaban como gotas, una a la vez, y se quedaban sobre la hoja... Cada gota se convertía en algo que, si hubiera pronunciado, se habría ido volando, pero sobre las páginas esas palabras se volvían tangibles", dijo en una entrevista en 1979.


Aunque inició su carrera periodística con un simple artículo de información general, enseguida su talento para describir hechos y sentimientos la catapultó a cargos más importantes, primero en la revista Epoca, después en Europeo.


Y pronto comenzó a entrevistar a figuras políticas de relieve y a cubrir los grandes hechos internacionales.


Fue ese estilo desinhibido, casi irreverente, de hacerles preguntas incómodas a los poderosos del mundo el que la hizo saltar a la fama y convertirse, según la definió en su momento Los Angeles Times, en "la periodista a quien virtualmente ninguna figura del mundo dice que no".


Acusada de interrogar casi "brutalmente" a sus entrevistados de renombre, todo el mundo recuerda cuando desafió a Henry Kissinger, en una entrevista de 1972. "Hablemos de guerra", le dijo. "Usted no es un pacifista, ¿no?", disparó.


Ante su micrófono pasaron, a lo largo de los años, Yasser Arafat, el sha de Irán, Indira Gandhi, Golda Meir, Willy Brandt, el ayatollah Khomeini, y Muammar Khadafy, entre muchos otros.


Cuando entrevistó, en 1973, a Alekos Panagoulis, poeta y líder de la resistencia griega, condenado y torturado en prisión luego de haber intentado asesinar al dictador griego Georgios



Papadopoulos, en 1967, la vida de Fallaci dio un vuelco. Recién salido de la cárcel después de una amnistía general, tras esa entrevista Panagoulis se convirtió enseguida en el gran amor de la famosa periodista florentina, con quien compartió tres años de relación más que tormentosa y con quien jamás se casó.


Lo cierto es que esa gran pasión entre Fallaci y el activista griego terminó en forma dramática: Panagoulis fue asesinado en una emboscada, en 1976. Y su historia quedó inmortalizada en la novela Un uomo (Un hombre), uno de los grandes best sellers de Fallaci, publicado en 1979.


En nuestro país, a la controvertida Oriana se la recuerda por haber dicho que "los argentinos tienen un enano fascista adentro".



Además, por cómo lo enfrentó a Bernardo Neustadt cuando la invitó a su programa Tiempo nuevo, en 1983.



Entonces, ella lo acusó sin pelos en la lengua de haber colaborado con la dictadura, y los televidentes argentinos fueron testigos del siguiente diálogo.

Neustadt: –Entonces, para cerrar el tema, ¿realmente piensa que el periodismo argentino es cobarde?


Fallaci: –El periodismo no se puede dejar doblegar. Sin un periodismo de régimen una dictadura no puede sobrevivir. Sin un periodismo que acepta ser censurado y a la vez se autocensura, las dictaduras no existirían. Lo mismo pasa con la televisión: sin una TV que acepta ser censurada, o que se autocensura, en fin, sin una televisión de régimen, las dictaduras no sobrevivirían.


Neustadt: –Voy a decirle dos palabras para que se identifique políticamente con una de ellas: ¿liberal o anarquista?


Fallaci: –Yo escribí un libro que se llama Un hombre para refutar las etiquetas y las esquematizaciones. Si existe en el mundo una persona que no puede ser etiquetada, ésa soy yo. Ahora, si usted me quiere acusar en el terreno filosófico de ser una anarquista... bueno, lo acepto.

Neustadt: –¿Usted es atea?


Fallaci: –Sí, no creo en Dios, sino en los hombres.


Neustadt: –¿Tampoco cree en la familia?


Fallaci: –¡Sí! ¡Adoro mi familia!

Neustadt: –Terminó nuestro encuentro o desencuentro. Espero que se lleve una buena impresión de la libertad de esta noche.


Fallaci: –¡Espero que les dure!

Neustadt: –La vamos a mantener, se lo prometo.
Imparable


Para muchos egocéntrica, o al menos una persona que adora escucharse sólo a sí misma, Oriana nunca lee las críticas que salen en diarios y revistas sobre sus libros.

Consciente de haberse convertido en un personaje a la vez venerado y detestado, desde hace más de diez años no concede entrevistas. A nadie.


Hace unos meses, no obstante, en un nuevo libro que en Italia se vendió como pan caliente y, una vez más, agitó las aguas enfrentando a simpatizantes y detractores, Oriana se autoentrevistó en la obra titulada Oriana Fallaci entrevista a Oriana Fallaci.

¿Por qué esta autoentrevista?


Porque un cáncer –"el alien que hizo su nido en mis pulmones, tráquea y esófago", según escribe– la está devorando, y porque "no me queda mucho tiempo, pero tengo muchas cosas que decir".

En esta última obra, al margen de hablar pésimo de muchos de los políticos italianos y extranjeros, del mundo, de su infancia y de la muerte, la escritora vuelve a advertir sobre la peligrosísima "invasión de hijos de Alá" en Europa, y sobre el "enemigo", es decir, el fundamentalismo islámico.



A la hora de referirse al premier italiano, Silvio Berlusconi, lo define como un hombre que "se excita demasiado cuando se encuentra al lado de Bush o de Putin, o hasta cuando se reúne con esas dos nulidades que se llaman Schroeder y Chirac".


"Si nos encontráramos, cosa que no deseo porque me pelearía a muerte, le diría que conocí a muchos hombres más poderosos que él –sigue–. Y que para entrevistarlos me pasé días enteros con ellos, por lo que puedo garantizarle que en la mitad de los casos se trataba de pobres boludos."


Al final, a la autopregunta de si le teme a la muerte, Fallaci asegura que no.

"La idea de morir no me da miedo. En serio. No digo mentiras. Soy demasiado orgullosa para decir mentiras. (...) En lugar de miedo, yo siento una especie de melancolía, una especie de lástima que hasta ofusca mi sentido del humor. Sí, me da lástima morir. Y jamás me olvido lo que Anna Magnani me dijo hace muchos años: «¡Oriana mía! No es justo morir, dado que hemos nacido!».



No me olvido tampoco de que esa injusticia les tocó a miles de millones de seres humanos antes que a mí, que les tocará a miles de millones de seres humanos después que a mí. Pero igual me da lástima. Amo demasiado la vida.



Estoy demasiado convencida de que la vida es linda también cuando es fea, que nacer es el milagro de los milagros; vivir, el mejor de los regalos.


Aunque se trata de un regalo difícil, a veces doloroso. Y con la misma pasión odio la muerte. La odio más que a una persona para odiar, y siento un profundo desprecio por quien tiene el culto de ella.



También por esto es que no me van nuestros enemigos, los cortadores de cabezas, los kamikazes, sus seguidores y sus parientes. (...) El hecho es que, si bien conozco muy bien la muerte, yo no la entiendo.


Entiendo solamente que forma parte de la vida y que sin el derroche que llamo muerte no habría vida."

En su libro La fuerza de la razón, del que la Revista anticipa sus pasajes más polémicos –próximo a ver la luz en Buenos Aires gracias a los buenos oficios de la editorial El Ateneo–, Fallaci vuelve a arremeter, entre otras cosas, contra el islam.

Sólo que esta vez prefiere la primera persona, en un relato que enhebra lo histórico, lo sociopolítico y sus crudas opiniones que, más que seguro, volverán a provocar un incendio.
Al fin y al cabo, por algo es Oriana Fallaci.


De armas tomar

Oriana Fallaci (Florencia, 1929) adquirió notoriedad en los 70 por sus entrevistas a grandes figuras de la política internacional, muchas de las cuales quedaron recopiladas en el libro



Entrevistas con la historia (1974), y por sus trabajos como corresponsal de guerra. De hecho, fue la cobertura de la Guerra de Vietnam y los libros que escribió sobre esa experiencia imperdible su diario personal Nada y así sea (1969)– que la llevaron a la fama mundial.

En su juventud tuvo un enorme influjo sobre ella la figura de su padre, un liberal contrario al régimen de Mussolini. Cuando Italia decidió entrar en la II Guerra Mundial, Fallaci tenía 10 años.


No dudó, sin embargo, en unirse al movimiento clandestino de resistencia contra el nazismo. A los 14 años, recibió un reconocimiento del Estado italiano por su activismo. Para entonces, ya había decidido convertirse en escritora.

Desde el inicio de su carrera, Oriana Fallaci cultivó un estilo muy personal de hacer periodismo que rozaba la provocación y generaba con-troversia. Trabajó durante años para el semanario italiano Europeo.


En ese período entrevistó a los principales actores de la escena política mundial, como el director de la CIA William Colby, el primer ministro de Paquistán Ali Bhutto y el ayatollah Khomeini.

Tras el ataque terrorista del 11-S, Fallaci rompió un silencio de diez años para publicar La rabia y el orgullo, un breve ensayo contra el islam que provocó un terremoto mediático en todo el mundo, enzarzando en apasionadas discusiones a partidarios y detractores.


Esto le valió a la autora una demanda presentada por asociacio-nes antirracistas por "provocación al odio racial", ue finalmente fue desestimada.




La entrevista que Oriana Fallaci le hizo a Galtieri


La periodista italiana realizó este reportaje antes de la batalla final en las Islas Malvinas para la extinta revista española “Cambio 16”.


“La suya es una dictadura, señor”.


Falleció la periodista que hizo temblar a los famosos



A continuación reproducimos la entrevista completa que la periodista italiana Oriana Fallaci -fallecida le realizó, en junio de 1982, al entonces presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri, cuando la guerra de Malvinas llevaba dos meses.



Galtieri murió a los 76 años, cuando estaba preso por delitos de lesa humanidad, el 12 de enero de 2003.


Oriana Fallaci:



Presidente Galtieri, cuando Ud. piensa en lo que organizado, y aludo a los centenares de jóvenes que han muerto en combate, a los centenares que pueden todavía morir, soldados de reemplazo, marineros imberbes, pilotos en la flor de su edad, y aludo también al nuevo detonador de la tercera guerra mundial que se ha encendido en esta parte del planeta, y como si todavía no fuera suficiente en el Oriente Medio y el Golfo Pérsico sobre los que temblar, también tenemos el Atlántico Sur, ¡maldición!, dígame, ¿no le sucede nunca preguntarse si valía la pena, decirse -a lo mejor- hemos cometido un error, en una palabra Ud. no se arrepiente jamás?



Leopoldo Galtieri: No, señora periodista. No.



Oriana Fallaci: ¿No? Sin embargo, aparte de lo que he dicho, no me parece que Ud. tenga muchos motivos para estar satisfecho. No obstante consignas triunfalistas que propala vuestra televisión al país junto a las marchas guerreras, "venceremos", "vamos a vencer", "ganaremos en todos los frentes", ha llegado para Ud. el momento de pronunciar la palabra que aquí ninguno quiere pronunciar: derrota.




Leopoldo Galtieri: No señora periodista. Yo soy mucho más optimista que Ud. Ni aunque cayera Puerto Argentino me preguntaría si valía la pena haber hecho aquello que he hecho, y todavía menos diría haber cometido un error. ¿Recuerda cuando en la Segunda Guerra Mundial los ingleses fueron derrotados en Dunkerque? Bien, en 1945 estaban en Berlín. En otras palabras, ni aún la caída de Puerto Argentino significaría el fin del conflicto y nuestra derrota: cualquier argentino se lo diría. Señora periodista: hace 149 años que los argentinos denunciaron la agresión cometida por los ingleses en 1833 cuando nos robaron las islas, y son 17 años que intentamos recuperarlas por las vías diplomáticas o sea al revés de las Naciones Unidas. Si el 2 de abril no las hubiéramos recuperado militarmente, lo mismo habría sucedido en abril o en mayo o en junio del próximo año, o en uno de los próximos años. La colonización inglesa no podía continuar.



Oriana Fallaci: No comprendo, ¿por qué habla de colonización? ¿Los 1.800 habitantes de las Falklands, perdón, las Malvinas, no era y son ciudadanos británicos? ¿A quién colonizan entonces los ingleses: a las ovejas, a los pingüinos?



Leopoldo Galtieri: Son todos británicos porque allá los ingleses no han permitido jamás a los argentinos comprar un pedazo de terreno, abrir un negocio, tener un comercio, en suma establecer su propia presencia. Si voy a Roma y tengo el dinero para comprarme un apartamento, un negocio, o sea establecerme, las autoridades italianas me lo permiten. Los ingleses, por el contrario, no. Siempre han mantenido esas islas como una hacienda personal y no nos han permitido jamás poner un pie allí, señora periodista.



Oriana Fallaci: Señor presidente, con todo el territorio que tenéis, esta bella tierra, este terreno fértil, esas costas inundadas de sol, es un poco difícil entender por qué se intentaría comprar un pedazo de tierra sobre dos islotes desolados y desiertos, donde nadie quiere vivir, fuera de los pingüinos, las ovejas y los 1.800 ingleses habituados al frío y a la niebla. Pero hablando de colonización, ¿Ud. es italiano, verdad?



Leopoldo Galtieri: Si, señora periodista, desciendo de italianos. Mis abuelos eran italianos. Mi abuelo de Génova y mi abuela de Calabria. Vinieron aquí con las oleadas de inmigrantes que se produjeron al comienzo de siglo. Eran obreros pobres, pronto hicieron fortuna.




Oriana Fallaci: Entonces, también ellos eran colonizadores. Como todos los argentinos, por otra parte, este país no pertenecía a los españoles, a los italianos, a los alemanes, a los franceses, a los ingleses, en suma, a los europeos, a los blancos que vinieron aquí y masacraron a los nativos hasta la última tribu como no sucedió siquiera en América del Norte, donde todavía hay, por lo menos, algunos pieles rojas. ¿Entonces, de qué se escandaliza? ¿Por qué define como colonias a las Falklands, perdón, las Malvinas?




Leopoldo Galtieri: Señora periodista, no retrocedamos tanto en el pasado. Analicemos las cosas como estaban en 1833, cuando los ingleses invadieron las Malvinas. Observe dónde están situadas las islas, cómo la plataforma submarina se extiende sobre aquella área y une la tierra firme con las islas y verá fácilmente la correlación natural que existe entre ellas y la costa argentina. Quiero decir no sólo históricamente sino también geográficamente, las Malvinas nos pertenecen, deben ser nuestras y nuestras serán.



Oriana Fallaci: Señor presidente, yo sé que aquí los niños crecen aprendiendo que el verdadero nombre de las Falklands es Malvinas, y que las Malvinas son argentinas. Sin embargo, ninguno de sus predecesores se atrevió a la ocupación que Ud. ordenó hace dos meses. De ahí la pregunta que se formulan todos: ¿por qué Galtieri ha hecho aquello que otros no hicieron, ni intentaron, ni pensaron? ¿Cuál era la necesidad imperiosa, al deseo vital, de provocar una guerra?



Leopoldo Galtieri: Un suceso fortuito, señora periodista, algo que sucedió durante el mes de marzo en la Georgia del Sur, más exactamente en la isla de San Pedro cuando 40 argentinos de una empresa privada viajaron allí con un contrato aceptado por los ingleses, para realizar algunos trabajos. Apenas comenzaron los trabajos, el embajador británico envió una nota a nuestro ministerio de Relaciones Exteriores, advirtiendo que si los 40 argentinos no se retiraban de inmediato con sus naves, serían expulsados por la fuerza. O sea expulsados a bordo de naves británicas. Bien, aquel fue más que una demostración del rechazo inglés por negociar, discutir. Fue la gota que hizo desbordar el vaso.



Oriana Fallaci: ¿O fue simple pretexto, quizás prefabricado, dado que el episodio incluye el haber izado una bandera argentina en la isla San Pedro por aquellos 40 obreros? Señor presidente, los pretextos pueden ser usados o ignorados. ¿Ud. lo utilizó porque ya estaba decidido a intervenir militarmente? Le formulo mi pregunta. ¿Cuándo se le puso en la cabeza que reocupar aquellas islas era una necesidad imperiosa, un deseo vital? ¿Cuando fue investido presidente, quizás?




Leopoldo Galtieri: No, no. Siempre tuve esa preocupación. No obsesivamente como Ud. insinúa. Pero constante. En realidad, no sólo como presidente sino también como comandante en jefe de las fuerzas armadas, o sea antes de ser presidente, repetía que no se podía acusar a los argentinos de haber demostrado impaciencia o falta de prudencia. Y dado que las negociaciones no habían servido de nada, era necesario encontrar otra vía de salida.



Oriana Fallaci: Continúo sin entender, señor presidente. Pero además de aquella plataforma submarina, ¿qué es lo que seduce tanto en esos islotes? ¿Qué hay, oro o petróleo? Dicen que es el petróleo y que las aguas pululan de quisquillas, que son riquísimas para comer, si bien me parece un poco increíble que haga la guerra por las quisquillas? ¿O quizás en la posición estratégica que podría llegar a ser ventajosa, militar y económicamente, el día que el Canal de Panamá cierre el paso a los intrusos?



Leopoldo Galtieri: ¿Por qué no le hace esa pregunta a la Sra. Thatcher que por esas islas ha perdido la mitad de su flota y está causando muerte a nosotros y a su pueblo? Oriana Fallaci: Ahora se lo pregunto a Ud. señor presidente. Leopoldo Galtieri: Señora periodista, existe un sentimiento. No el oro, no el petróleo, no la posición estratégica: el sentimiento de la nación argentina desde 1833. ¿Ud. no cree en el sentimiento del pueblo?



Oriana Fallaci: Yo creo que hablar de sentimientos del pueblo, desgraciadamente, encubre, casi siempre, verdades menos nobles: intereses políticos, intereses económicos, intereses militares o, más directamente, los intereses personales de quien manda. Por lo tanto le pregunto: ¿no podría ocurrir que aquellos islotes representaran a sus ojos un medio fácil para unir a un país dividido e infeliz, hacerlo olvidar una inflación que es tan irrefrenable como grotesca, y una deuda externa monstruosa, que hoy asciende a 36.000 millones de dólares, o sea del fracaso político y económico del régimen militar que Ud. representa?



Leopoldo Galtieri: Señora periodista, acepto su razonamiento porque Ud. es una periodista, señora periodista. De otra manera, no le permitiría que me dijera estas cosas, se lo aseguro. Porque ofenden mis principios, mi buen nombre, mi carrera militar, todo aquello que yo he protegido más que mi propia vida. Jamás he hecho un cálculo frío como del que Ud. me acusa, jamás. La deuda externa de 36.000 millones de dólares y la inflación galopante no tiene nada que ver con las Malvinas. Es más, puedo asegurarle la inflación aumentará debido a los gastos bélicos. Es verdad que las Malvinas han servido para unir a los argentinos, pero la idea de obtener esto a través de la guerra jamás ha cruzado mi mente, se lo juro.



Oriana Fallaci: Bien, pero muchos otros han tenido tal idea. La historia enseña que cuando las cosas van mal en una sociedad, en un país, aquellos que están en el poder hacen la guerra: así el pueblo se excita completamente y olvida los fracasos, los golpes, los crímenes de quienes gobiernan. En 1940 Mussolini entró en guerra por estas razones, no sólo por su megalomanía. ¿A propósito, también esta comparación le ofende?



Leopoldo Galtieri: Sí señora periodista. Me ofende mucho.



Oriana Fallaci: Menos mal. Pero si no hubo cálculo frío, señor presidente, ha habido errores de cálculo. ¿O debería decir ilusiones? Para comenzar, la ilusión de que Inglaterra no reaccionaría, no enviaría su flota tan lejos de casa. ¿O me equivoco?




Leopoldo Galtieri: No. Le diré que, si bien una reacción inglesa me pareció posible, no creíamos que la Gran Bretaña se movilizaría por las Malvinas. Quiero decir que no nos parecía un hecho probable. Personalmente juzgaba escasamente posible una respuesta inglesa y absolutamente improbable: imagínese si esperaba esta reacción tan desmesurada, desproporcionada. No lo esperaba nadie. Me digo ¿por qué un país situado en el corazón de Europa debía afectarse tanto por dos islas ubicadas aquí abajo en el Océano Atlántico y que no le sirven para nada? Me parece algo que carece de sentido.



Oriana Fallaci: ¿Pero señor presidente, sus diplomáticos, no le advirtieron que la Thatcher iba a reaccionar como lo hizo? ¿O es que, perdóneme Ud. el paréntesis un poco frívolo, Ud. fue motivado por la idea que una mujer no iba a entrar en guerra? Porque en tan caso, debo recordarle que Indira Gandhi y Golda Mier han aceptado sin dudar sus guerras. Y las ganaron.




Leopoldo Galtieri: No, no. Le aseguro que jamás me ha influenciado ningún machismo latino. Por otra parte, si dijere lo contrario, la ofendería también a Ud. señora periodista.


Oriana Fallaci: Bien, se lo preguntaba pensando en los insultos prehistóricos y las imbecilidades que la prensa argentina dedica a la señora Thatcher: "cerebro de gallina", "vete a tejer calcetas", "vuelve a la cocina", etc. Y me preguntaba si acaso Ud. compartía tales expresiones.


Leopoldo Galtieri: La prensa puede decir lo que quiera, y además ya sabe que el humorismo como la caricatura es una característica del temperamento latino. Como habrá notado, sin embargo, el presidente de la nación Leopoldo Galtieri no se ha expresado jamás irrespetuosamente de la señora Thatcher. Y lo mismo los miembros de su gobierno. En cuanto a mi juicio de la señora Thatcher es muy simple: creo que está políticamente inadecuada al momento histórico que vive la humanidad. Digo esto como primer ministro, no como mujer.


Oriana Fallaci: Tampoco la Sra. Thatcher tiene una alta opinión sobre Ud., señor presidente. Lo define como un tirano fascista. Pero ocupémonos de otro cálculo equivocado: la ilusión de que los Estados Unidos no apoyarían a Gran Bretaña. Comprendo la amargura, y también la rabia que tiene contra los norteamericanos, ¿pero no sabía que la Gran Bretaña es uno de los miembros más importantes de la OTAN?


Leopoldo Galtieri: Señora periodista, la diferencia en América del Sur y América del Norte es que los sudamericanos se consideran parte integrante del continente americano, y por el contrario los norteamericanos se consideran pertenecientes a otro hemisferio, el hemisferio norte. Sí, hay una profunda amargura en mí. Una tremenda desilusión. Porque los norteamericanos saben muy bien que, también como comandante en jefe del Ejército, es decir antes de ser presidente, yo he intentado por todos los medios de mantener buenas relaciones con su gobierno, de restablecer una comprensión recíproca, que durante el gobierno de Carter había llegado a faltar. Dada la importancia que el continente americano tiene en la estrategia global, y esto no es sólo en el presente, sino también en el futuro, estos vínculos con nosotros eran para ellos más que indispensables, y debo decir que las relaciones personales que había establecido con el gobierno de Reagan eran excelentes. Nos entendíamos bien los norteamericanos y yo, y debíamos hacer muchas cosas juntos en el continente. Y por eso cuando el señor Haig se ofreció como mediador lo acepté sin duda... y bien, no esperaba su aprobación, no esperaba su apoyo, pero estaba seguro de que comportaría con equilibrio y neutralidad. No esperaba que se aliara con los ingleses utilizando el pretexto de no poder llegar a un acuerdo entre las dos partes. No me esperaba tampoco que el señor Reagan se uniera al señor Haig junto con todo su equipo. Tanto para mí como para el pueblo argentino, la actitud de los norteamericanos se define en una palabra: Traición.


Oriana Fallaci: Señor presidente, una traición tiene lugar cuando existe una promesa, un compromiso. ¿Existía una promesa de parte norteamericana, un compromiso?


Leopoldo Galtieri: El compromiso era asistir a las dos partes y no sólo a una de las dos. Esto entiendo por equilibrio, neutralidad.


Oriana Fallaci: Podría explicarse mejor, porque una de las acusaciones que se formulan contra los norteamericanos es la de ayudar siempre a los regímenes dictatoriales de la América Latina. Y es un hecho que Washington no los ha abandonado jamás. Ni siquiera durante el gobierno de Carter. Entonces algo debe haber sucedido con Haig.


Leopoldo Galtieri: El señor Haig fue un pésimo mediador. Y los hechos lo demuestran.


Oriana Fallaci: Haig sostiene que la culpa es vuestra porque no sabía con quién tratar, y que cuando Ud. decía una cosas sus generales decían otra, se peleaban entre Uds., en la Junta, y en aquel burdel no había a quien dirigirse. A propósito sobre la resolución 502 de las Naciones Unidas, aquella que pedía el retiro inmediato de las tropas argentinas, dice Haig que Ud. y sus generales no se ponían de acuerdo. ¿Si no fuera así, cómo se explicaría la exasperación con que al final los dejó plantados? ¿Y por qué su ministro de Relaciones Exteriores, Costa Méndez, tuvo la necesidad de pedirle excusas?


Leopoldo Galtieri: El señor Haig vino aquí con muchos ayudantes y trabajamos en esta habitación junto con el ministro de Relaciones Exteriores. Juntos dijimos siempre la misma cosa, que la resolución 502 implicaba una serie de consecuencias inaceptables. La Argentina, repetíamos, no había vertido una sola gota de sangre inglesa para recuperar las Malvinas y, por el contrario, los ingleses nos habían atacado y continuaban atacándonos e insistían en su hostilidad incluso durante la negociación.


Oriana Fallaci: Todavía no advierto la traición, a no ser que hubiera una promesa. Lo que significaría que los norteamericanos supieran antes del 2 de abril que los argentinos se aprestaban a intervenir en las Falklands, perdón las Malvinas. Señor presidente, debido a que las relaciones con los norteamericanos eran tan estrechas, no puedo creer que no les hubiera informado sobre sus decisiones. A mí me han dicho que el Pentágono las conocía y que Ud. se las había comunicado personalmente a Vernon Walters, el ex Jefe de la CIA, ahora embajador viajero, que trabajaba para Haig.


Leopoldo Galtieri: Conozco bien a Vernon Walters, estoy en óptimas relaciones con él. Pero no le dice nada. Ningún miembro de mi gobierno dijo nada a nadie. No hemos tenido jamás la necesidad de pedir permiso a los norteamericanos para recuperar las Malvinas, se lo aseguro. Ni permiso del Pentágono, ni el permiso de Reagan, ni el permiso de Haig. Al contrario, tomamos nuestra decisión solos. Además escuche: si los norteamericanos lo hubieran sabido jamás hubiéramos llegado a los sucesos del 2 de abril.


Oriana Fallaci: Lo que significa que habrían intentado detenerlos. ¿O quizás intentaron hacerlo y ésa es la razón por la cual Haig parecía tan exasperado? ¿Señor presidente, están verdaderamente rotas vuestras relaciones con los norteamericanos?


Leopoldo Galtieri: Rotas no diría, pero seriamente dañadas sí. Muy seriamente. Tan gravemente que hará falta mucho tiempo antes de normalizarlas. Mucho tiempo. Años.


Oriana Fallaci: Y mientras tanto está Ud. haciendo nuevos aliados.


Leopoldo Galtieri: Señora periodista, nuestros aliados naturales son los países latinoamericanos. De todas maneras, es verdad: estamos buscando contactos más vastos con el mundo al cual pertenecemos por historia y cultura. Contactos políticos, comerciales, financieros y también una mayor comprensión recíproca. Hasta ayer no habíamos dedicado mucha atención a la América del Sur, a las ventajas recíprocas que una mayor comprensión nos habría reportado. Pero hoy tenemos en cuenta esa zona, miramos hacia aquellos horizontes y el indiscutible desarrollo de esa apertura.


Oriana Fallaci: En otras palabras, estáis descubriendo el Tercer Mundo. Y estáis descubriendo a Simón Bolívar. ¿Debemos realmente creerlo? Los argentinos han sido siempre tan puntillosos en considerarse occidentales, europeos, blancos, que han considerado siempre a los demás países sudamericanos con un tal complejo de inferioridad.


Leopoldo Galtieri: Comparto lo que Ud. dice; nadie puede negar que siempre nos hemos sentido muy ligados a América del Norte y a la Europa Occidental. Pero es justamente por eso que nos sentimos traicionados, liados, desilusionados. Por eso estamos cambiando nuestra política exterior, ahora. Pero cosas más importantes sucederán en el futuro, deje pasar un poco de tiempo y verá.


Oriana Fallaci: ¿Lo dice sólo por los norteamericanos o también por los europeos? Porque también os sentís incomprendidos y traicionados por los europeos. ¿O me equivoco?


Leopoldo Galtieri: Es cierto, no esperábamos que nos castigaran con sus sanciones.


Oriana Fallaci: El gobierno italiano las ha retirado. Aunque sea por levantina ambigüedad, se ha negado a renovarlas. Y si bien tal decisión fue determinada por cínicos intereses de partidos políticos, y si bien la condena de vuestra intervención militar fue soslayada, supongo que Ud. siente mucha gratitud hacia los italianos.



Leopoldo Galtieri: Siento benevolencia, señora periodista.


Oriana Fallaci: ¿Sólo benevolencia?


Leopoldo Galtieri: Benevolencia, nada más que benevolencia.


Oriana Fallaci: Eh. Estos me complacen, me divierte. ¿Se imagina Ud. la cara de quienes han hecho tanto por levantarle esas sanciones, incluso renovando las consignas mussolinianas sobre la pérfida Albión? Pero hablemos de las cosas más serias, señor presidente, hablemos de las declaraciones de amor que de pronto se formulan a países como Nicaragua y Cuba. Hablemos de Costa Méndez que besa y abraza a Fidel Castro: ¿no es para quedar aturdida? A mí me parece leer una novela fantapolítica.


Leopoldo Galtieri: Un momento señora periodista, un momento. Costa Méndez va a La Habana porque en La Habana tiene lugar una conferencia anual de Países No Alineados. Abraza al señor Castro porque en La Habana el señor Castro es el dueño de casa. Y no olvide que el señor Castro ha expuesto públicamente su apoyo a la Argentina y su reivindicación sobre Las Malvinas como presidente de los Países No Alineados y no como presidente de Cuba. ¿Y por otra parte, qué debo hacer mientras corre la sangre de nuestros soldados? ¿Qué esperan de mí? ¿Que dé las gracias a los Estados Unidos?



Oriana Fallaci: Yo no espero nada, salvo intentar comprender lo que está sucediendo, señor presidente. Y admitirá que tengo todo el derecho de estar aturdida por ciertas alianzas, porque...


Leopoldo Galtieri: No son alianzas. Son reajustes políticos de las relaciones internaciones. Las alianzas son otra cosa para mí, señora periodista.


Oriana Fallaci: Está bien, reajustes políticos si lo prefiere. Queda el hecho, como está por decir, que millares de personas fueron eliminadas en Argentina por comunistas, marxistas o bajo la acusación de ser comunistas, marxistas. Así que por lo menos es desconcertante ver a Fidel Castro y Costa Méndez darse palmadas en la espalda como su hubieran estado juntos en Sierra Maestra. Aquellos pobres muertos deben revolverse en sus tumbas.


Leopoldo Galtieri: Señora periodista, las relaciones internacionales se mueven más por intereses que por amor, como Ud. bien sabe y, desafortunadamente estas cosas son inevitables. Así lo demuestra la historia del mundo. ¿Si los Estados Unidos aíslan a la Argentina, militar y económicamente, si Europa hace lo mismo, si el mundo occidental le vuelve la espalda, y digo mundo occidental poniendo la expresión entre comillas, qué otra elección tenemos? No debo recordarle que los factores ideológicos no son motivos determinantes en la convivencia internacional. Piense en todos los países que mantienen relaciones con sus enemigos ideológicos. Estados Unidos y China, por ejemplo. Se abrazan exactamente como nosotros nos abrazamos con el señor Castro y como el señor Castro nos abraza a nosotros. No por eso la Argentina se hace comunista. No por eso el general Galtieri se convierte en miembro del partido.


Oriana Fallaci: Y no por eso Fidel Castro se convierte en miembro de la Junta Militar argentina, lo sé. Pero a esta Junta él le ofrece armas ahora. Su ayuda. ¿Aceptaréis esas armas? ¿Aceptaréis esa ayuda?


Leopoldo Galtieri: En este momento no nos sirve la ayuda militar de nadie, pero si Gran Bretaña pone a la Argentina en una situación muy difícil aceptaremos ayuda de cualquiera y armas de cualquiera.


Oriana Fallaci: Lo que incluye a la Unión Soviética, si he comprendido bien. Señor presidente, vuestra cruzada antisoviética parece haber terminado. Los soviéticos parecen ocupar en vuestro corazón el puesto de los norteamericanos, y es notorio que el embajador de Moscú en Buenos Aires ha visitado más de una vez a Ud. y a los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores. ¿Aclaremos esta cuestión, aceptaréis las armas soviéticas o no?


Leopoldo Galtieri: Si llegamos a un momento en que se haga necesario, sí la aceptaremos. Me dirigiré incluso a ellos. ¿Señora periodista, cree que quiero suicidarme?


Oriana Fallaci: No, no lo creo. De hecho, Ud. ha comprado armas a los abastecedores más diversos y extravagantes de los últimos días. Uno es Khaddafi que le ha dado los Exocets que le negó Mitterrand, otro es Israel, que le ha vendido Mirages y misiles. Y aparte de los países entre los que encuentra benevolencia y aparte de varios traficantes de armas que venden bombas como la droga, que Dios los maldiga, están Ecuador, Perú y Venezuela.


Leopoldo Galtieri: Estos últimos son países hermanos. ¿Pero por qué me pregunta cosas que no puedo responder por razones de seguridad?


Oriana Fallaci: Porque Ud. ha dicho que la caída de Port Stanley, perdón Puerto Argentino, y la total reconquista de las islas por parte de los ingleses no significará el fin de la guerra. Porque los periódicos argentinos continúan hablando de guerra total. Y quiero comprender si la guerra total significa la internacionalización de la guerra.


Leopoldo Galtieri: Guerra total significa que, no importa cómo vayan las cosas militarmente, la Argentina no renunciará a sus derechos sobre las Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur. Guerra total significa que la Argentina no aceptará jamás retornar a la situación existente al primero de abril. Guerra total significa que no habrá paz hasta que no hayamos obtenido aquello que es nuestro. Y no quiero una internacionalización de la guerra, pero esa internacionalización no depende de mí. Depende de Gran Bretaña y de los Estados Unidos.


Oriana Fallaci: ¿A costa de convulsionar las potencias nucleares, a costa de repetir lo que está sucediendo en Oriente Medio, o sea, transformar aquellos islotes en el Israel del Atlántico Sur?


Leopoldo Galtieri: Estoy tan preocupado como Ud., señora periodista. Más que Ud. porque mis responsabilidades no concluyen en el pueblo argentino: existen además en cuanto a otros países. Para serle franco, cuando decidí recuperar las Malvinas no esperaba provocar un suceso de importancia mundial y todavía menos creía que la cosa tuviera consecuencias en el contexto internacional. Pero la ha habido y estoy preocupado. Pero esta preocupación no debería ser solamente sentida por mí. La debería tener también la señora Thatcher, el señor Reagan y el señor Haig. Y tanto más como no ha sido la Argentina la que atacó: han sido los ingleses. La Argentina se limita a responder, a defenderse de ellos. ¿Dígame, por qué la señora Thatcher y el señor Reagan no tienen en cuenta el peligro que Ud. me echa en cara?


Oriana Fallaci: Espero que lo hagan, supongo que lo harán. Pero queda el hecho de que fue Ud. quien comenzó, señor presidente. Queda el hecho de que fueron Uds., los argentinos, quienes provocaron este problema el 2 de abril, al enviar las naves y las tropas. Y no es haciéndose los ofendidos que cambiaréis esta indiscutible e histórica realidad. En todo el mundo ha problemas fronterizos, territoriales. ¿Qué sucedería si todos resolvieran sus disputas como lo ha hecho Ud., "de quién es este lugar, es mío, entonces me quedo"? ¿Estamos en la era atómica, no lo ha olvidado?


Leopoldo Galtieri: No, pero toca a las potencias nucleares el tener un cerebro más abierto y adecuarse al deseo de libertad que tienen los pueblos hoy. Las cosas han cambiado desde la Segunda Guerra Mundial: los imperios han caído y la mentalidad de la gente ha cambiado tanto en un sentido individual como nacional. O sea, se ha descubierto la libertad. Pero todavía quedan restos de ese imperio y de comportamiento imperialista, trazas de colonialismo. Todo lo cual es inadmisible en una era civilizada como la nuestra. Habría que rebelarse.


Oriana Fallaci: Santas palabras, señor presidente, pero suenan un tanto extrañas al oírlas pronunciadas por Ud., el representante de un régimen que no sabe qué hacer de la libertad y además la mata. La suya es una dictadura, señor presidente, no lo olvidemos.


Leopoldo Galtieri: Yo no lo llamaría dictadura. Aquí la gente habla más que en un régimen democrático. El régimen no es democrático, estoy de acuerdo. Pero no es ni siquiera duro como en otros países que se definen como democráticos.


(...) Oriana Fallaci: Si Ud. piensa así, ¿por qué pone a uno de los jefes de aquellos asesinos como comandante del puesto de las Georgias? Hablo, tanto por poner un ejemplo, del infame capitán Astiz que ahora se hace la víctima porque los ingleses lo tienen prisionero.


Leopoldo Galtieri: El capitán Astiz pertenece a la marina como 500 otros oficiales que detentan su rango y su responsabilidad. Debido a su rango y a esa responsabilidad se encontró en aquel puesto de avanzada en las Georgias cuando recuperamos las islas. Las acusaciones contra él deben ser probadas, señora periodista, y como buena demócrata Ud. debería saber que una acusación no vale sin no se la prueba con testimonios y hechos (...)


Oriana Fallaci: Señor presidente, en cuanto a libros he leído, incluso demasiados sobre esta vergüenza. Y Ud. no puede comparar los desaparecidos con los soldados que mueren en la guerra. Un desaparecido es una persona que es arrestada o secuestrada por un grupo de paramilitares porque no piensan como Ud., grupos paramilitares que Uds. inventaron y ahora no controlan más y después son conducidos a la policía militar torturados hasta la muerte y sepultado sin su nombre en cualquier fosa común o quizás lanzado al mar o al río de la Plata. Y el resto son chorradas, disculpe la brutalidad.


Leopoldo Galtieri: Señora periodista... aquí estamos, junio de 1982, para afrontar el presente y el futuro del país...

martes, 4 de agosto de 2009

UN REY EN MARRUECOS

Si no fuera por la incautación de dos publicaciones en Marruecos no sabríamos que en ese país lo gobierna un REY.
En efecto, hay todo un despliegue periodístico en defensa de la libertad de expresión en Marruecos, por la desaparición de dos revistas que consignaban una encuesta que no dejaba bien parado al Rey y este al toque mandó secuestrar todas las ediciones y así dejar en la oscuridad a su pueblo.
El grito en el cielo lo han dado los medios europeos, especialmente de Francia, quienes demandan que se publique dicho sondeo de opinión.
Estoy seguro que muchos de ustedes que ahora están dedicados a otros quehaceres humanos recién se enteran que hay un Rey que tiene un fortuna que casi llega a los dos mil millones de dólares y que en su país lo idolatran.
En ese sentido, les proporcionamos un informe especial al respecto y en detalle:
'Le Monde' denuncia la prohibición por Marruecos del primer sondeo sobre el rey

La mitad de los marroquíes sostiene que las mujeres gozan de demasiados derechos


El 61% de los marroquíes opina que la pobreza no se ha recortado o incluso se ha agravado durante el reinado de Mohamed VI.

La mitad (49%) sostiene también que el nuevo código de familia , impulsado por el monarca, que entró en vigor en 2004, otorga demasiados derechos a la mujer pese a que no equipara legalmente a ambos sexos como sucede en Túnez.

Sólo un 16% se pronuncia por lograr la igualdad.

Aún así, el 91% de los marroquíes hace un balance positivo e incluso muy positivo de la década transcurrida desde la entronización del nuevo rey mientras que sólo un 6% la tacha de negativa.

El 49% afirma que Marruecos goza de una monarquía democrática frente al 33% que la describe como autoritaria.

Por último, pese a que Mohamed VI es, según la revista estadounidense Forbes , el séptimo monarca más rico del mundo, sólo el 17% de los marroquíes critican el peso de las empresas reales en la economía que, para la gran mayoría, son un acicate para el crecimiento.

Todos estos datos, reveladores del conservadurismo de la sociedad marroquí y también de su apego a su jefe de Estado, no podrán ser conocidos directamente por los súbditos del rey.

Los dos semanarios de Casablanca que los iban a publicar, Tel Quel y Nichane, en árabe, fueron secuestrados el sábado en la imprenta y sus cien mil ejemplares de tirada destruidos por orden del Ministerio del Interior .

Tel Quel es la revista en francés de mayor difusión y Nichane es la segunda en árabe.

Ambas publicaciones habían encargado un sondeo, el primero sobre la monarquía, junto con el diario francés Le Monde que lo sacó este lunes a portada bajo el titular: "Marruecos: la encuesta prohibida" .

El sondeo fue efectuado por el instituto marroquí LSM, filial de la empresa francesa CSA ,con una muestra de 1.108 personas.

"El pueblo juzga a su Rey", titulaba en portada "Tel Quel".

"La monarquía no puede ser sometida a un sondeo cualquiera que sea su resultado", afirmó el ministro de Comunicación marroquí, Khalid Naciri , para justificar el secuestro.

Algunos partidos políticos de la mayoría gubernamental, como el Movimiento Popular, emitieron comunicados rechazando el "ataque contra el carácter sagrado de la institución monárquica" perpetrado por los semanarios.

El rey de Marruecos es, además de jefe de Estado, el jefe espiritual de los musulmanes marroquíes.

"El régimen marroquí no podía tomar una decisión más contestable, arbitraria, incomprensible y, digámoslo, absurda", escribe Eric Fottorino , director de Le Monde.

El secuestro es "una injuria al pueblo" marroquí, concluye. El Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí aseguró, por su parte, en un comunicado que la prohibición es "ilegal" porque "en Marruecos no hay ninguna ley que vete los sondeos".

"(...) el Gobierno de Marruecos ataca de nuevo la libertad de la prensa y de opinión", señala un comunicado de los semanarios secuestrados, "demostrando así sin paliativos que la democratización del régimen es un camino sembrado de obstáculos".

Las organizaciones de defensa de la libertad de prensa Reporteros Sin Fronteras y el Comité de Protección de los Periodistas se han solidarizado con ambas publicaciones.


REPORTAJE: Una década de reinado de Mohamed VI


Un monarca que reina y también gobierna


Desde que llegó al trono, el jefe del Estado de Marruecos ha reforzado sus poderes


El crecimiento económico del país se ha consolidado durante un decenio


La revista 'Forbes' estima en 1.757 millones de euros la fortuna del rey


Hassan II falleció hace hoy diez años y su hijo primogénito, que tenía entonces 35 años, fue entronizado ese mismo día. Heredó un país en el que su padre, en sus últimos años de reinado, había impulsado una alternancia política -un socialista accedió a la jefatura del Gobierno en 1998- que podía anunciar una transición.


La transición inacabada, titula el profesor francés Pierre Vermeren el libro que publicó el mes pasado sobre Marruecos.

Inconclusa porque el artículo 19 de la Constitución otorga casi todos los poderes al rey y no se contempla su revisión.

Socialistas e islamistas moderados la piden, no obstante, de vez en cuando, pero con la boca pequeña.


Mohamed VI mantiene además la costumbre de su progenitor de nombrar directamente, además del primer ministro, a varios miembros del Gobierno, una atribución no prevista por la Constitución.

Los llamados "ministros de soberanía" desempeñan las carteras de Interior, Justicia, Exteriores y Asuntos Islámicos.

Para más inri, el rey ha creado nuevos órganos, como la agencia que gestiona Tánger-Med, vinculados al palacio real.

Esta manera sui generis de gobernar no arroja, sin embargo, malos resultados económicos. "La tasa de crecimiento de la economía marroquí ha progresado constantemente durante los últimos diez años", resalta el estudio Una ambición marroquí recién elaborado por diez expertos.


Empeñado en combatir las interpretaciones radicales del islam, el soberano ha promovido también dos grandes reformas religiosas en 2004, poco después de los atentados de Casablanca, y en 2008.

Ambas consolidan aún más su poder como Comendador de los Creyentes, es decir, jefe espiritual de los musulmanes, un título que ya le otorga la Constitución.

Los partidos políticos y el Parlamento nunca han sido un contrapoder.

El monarca les ha fustigado en sus discursos por su debilidad y falta de arraigo, pero no les ha ayudado a levantar cabeza.

Al contrario, con su apoyo o, por lo menos, su beneplácito, dejó que su gran amigo Fouad Alí el Himma creara una nueva formación hace diez meses que la prensa bautizó como "el partido del rey".

La irrupción de esta nueva fuerza, que el mes pasado ya ganó las municipales, ha puesto patas arriba el mapa político del reino. Ha debilitado aún más a partidos históricos como los socialistas o el Istiqlal (Independencia), que deberían ser los pilares de una futura democracia.

En el capítulo económico el peso de la familia real sigue siendo preponderante pese a la liberalización. Siger, el holding que gestiona la fortuna real, controlaba en 2003 el 60% de los títulos que cotizaban en la pequeña bolsa de Casablanca, según reveló el semanario Le Journal.

La revista especializada estadounidense Forbes estimaba en junio que la fortuna de Mohamed VI era, en 2008, de 1.757 millones de euros. Fue el único monarca importante que consiguió incrementar sus haberes ese año.

Pese a tanta acumulación de poder, el soberano es discreto. Rehuye a los medios de comunicación y también las cumbres y conferencias internacionales.

En Marruecos, en cambio, es omnipresente.

Multiplica las inauguraciones, sobre todo aquellas con una vertiente social, hasta extremos insospechados.

Llegó a cortar la cinta de una piscina municipal en Oujda que ni siquiera era olímpica. "Es un rey que ansía ser querido", afirma el politólogo Mohamed Tozy.

La transición incompleta no significa que no se haya producido una apertura.

Pese al acoso que padece, la prensa es de las más libres del mundo árabe y la sociedad civil vive una etapa de efervescencia reivindicativa.

El aspecto más llamativo fue la investigación, promovida por el soberano, de la represión durante el reinado de su padre.

Las víctimas de aquellos años de plomo contaron en público las atrocidades que habían padecido y ahora están siendo indemnizadas.

La valiente labor de esclarecimiento del pasado corrió a cargo de la instancia

Equidad y Reconciliación, creada por el propio rey.

Antes de disolverse, en 2006, redactó algunas recomendaciones para evitar caer en el futuro en los mismos desafueros. Su encomienda es letra muerta.


Ferrán Sales
Periodista y autor del libro 'Mohamed VI. El príncipe que no quería ser rey'



Mohamed VI cumple una década como rey de Marruecos.
En estos diez años, el jefe del Estado ha protagonizado una gestión llena de luces y sombras, marcada por la lucha contra el islamismo radical, pero también por el refuerzo de sus propios poderes frente a los partidos políticos.
El periodista Ferrán Sales, autor del libro Mohamed VI. El príncipe que no quería ser rey, ha charlado con los lectores sobre la figura del mandatario marroquí.

Los internautas preguntan a Ferrán Sales



stato-dina
1. 23/07/2009 - 17:01h.

Buenos dias. Soy estudiante marroqui de politicas en Madrid. He leído su libro y me ha parecido muy interesante, felicidades. Sin embargo, mi pregunta no es sobre su libro. En su opinion qué tipo de regimen garantizaría el futuro cambio tan deseado pero tan poco proclamado del Reino Alaoui. Ese cambio que podría situarnos entre los paises desarrollados. Ese cambio que refleje el poder de la libertad y la democracia. Y no ese cambio que corrompe el poder. Muchas gracias.

Gracias y enhorabuena por la paciencia de leerme. Yo creo que el único régimen que permitiría y garantizaría un cambio en Marruecos sería un régimen democrático. Ello no significa prescindir de la Monarquia, si no que simplemente el Rey aceptara las reglas del juego de la democracia y se abstuviera de ingerirse en la vida política de su pueblo, como sucede en muchos otros paises donde existen monarquias constitucionales.

Giovanna
2. 23/
07/2009 - 17:03h.

¿Cree que la monarquía es un sistema de gobierno acorde con el siglo XXI? ¿Puede por favor justifcar su respuesta?

No estoy seguro. Tengo mis dudas sobre si la monarquia es un gobierno aceptable para el siglo XXI. Mis dudas no sólo me las planteo con respecto a Marruecos, si no también con respecto a España a otras monarquias europeas entre las que incluyo la británica.

Rachid
3. 23/07/2009 - 17:06h.

¿Podemos decir que Marruecos va en el buen sentido para ser un país democrático? ¿Se puede decir que los islamistas han retardado, por miedo o precaución, el pase de poderes del rey al gobierno y parlamento?

Mire esto de "estar en camino hacia la democracia
" o "estar despegando hacia la democracia" creo que es un planteamiento erroneo. Se es democrata o no se es. Se vive en democracia o no se vive. Marruecos no es un país democrático. ¿Por que no lo es?. Por muchas razones, entre otras que el Rey bloquea el establecimiento de la democracia.

sara
4. 23/07/2009 - 17:09h.

¿Qué diferencias podemos destacar entre el reinado de Hassan II y Mohamed VI?

Hay una diferencia capital; Hassan II tenia las manos manchadas de sangre, Mohamed VI no. Eso no quiere decir que Mohamed VI sea respetuoso con los derechos humanos. Ni mucho menos. Al margen de esta diferencia, opino que Mohamed VI repite los esquemas y las formas de gobierno utilizadas por su padre.

Jose
5. 23/07/2009 - 17:12h.

¿Por qué afirma usted que Mohamed VI es "el príncipe no queria ser rey"?

El principe Sidi Mohamed, antes de ser rey, no tenia ninguna ambición de poder. Su padre, Hassan II, que fue absolutamente mezquino con su pueblo, al que nunca le concedio la mayoría de edad política, no quiso trasmitir a su hijo su pasión por el ejercicio del poder y el resultado esta ahi, un rey, Mohamed VI, que trata de eludir los asuntos de Estado, que se escapa, que "no recibe" y que deja en manos de sus consejeros y colaboradores el gobierno del país.

Filinto, desde Oporto
6. 23/07/2009 - 17:14h.

¿El cambio de rey en Marruecos tambien ha significado que la solución para el Sáhara Occidental está aún más lejos?

Me siento incapaz de hacer futorologia con respecto a Marruecos y mucho menos con respecto a un tema tan complicado como el del Sahara Occidental, en el que se encuentran implicados tantos protagonistas y cruzados tantos intereses.

Ahmed Slaoui
7. 23/07/2009 - 17:17h.

La monarquía marroquí muy probablemente le debe su vigencia contemporánea a la fuerza política del nacionalismo árabe pre y post-independencia. La monarquía no ha renunciado al abordaje de la cuestión bereber, que como movimiento identitario emergente crecerá en importancia en los próximos años, ¿cuál es el balance que usted hace de la política bereber de Mohamed VI a diez años de reinado?

Efectivamente creo que uno de los grandes retos de Marruecos es la cuestión bereber. Opinio que coincidiendo con la llegada al poder de Mohamed VI el pueblo bereber se ha hecho mas visible, ocupa un lugar destacado en los medios de comunicación y en la escena social y política, pero yo creo que esto en buena medida a sido debido al empuje del mismo pueblo bereber, incluidos sus lideres, aunque esten divididos.

Med
8. 23/07/2009 - 17:18h.

¿Por qué Mohamed VI no queria ser rey? y ¿quién le ha obligado a serlo?

Opino que fue la historia, su propia familia y el majzen, quien de alguna manera obligo al principe Sidi Mohamed a enfrentarse a las tareas de gobierno y aceptar el papel de Rey.

el3azzi
9. 23/07/2009 - 17:20h.

Hola buenas tardes, cree usted que los islamistas moderados llegarán a gobernar en el corto y medio plazo en Marruecos? Y cree que Marruecos puede sufrir algun tipo de revolución del estilo de la que sufrió Irán contra el Sha? Muchas gracias por escribir sobre Marruecos son muy pocos los académicos españoles que se interesan por sus vecinos del sur

Las cosas han cambiado mucho en el Sur del Mediterraneo en los últimos quince años. Lo que era impensable en la decada de los años 90, es decir el acceso del poder de los islamistas moderados- caso de Argelia- ahora es una posibilidad plenamente aceptada por algunos gobiernos y la comunidad internacional. A modo de ejemplo, Turquia.

Justo López
10. 23/07/2009 - 17:23h.

Francia fue la principal metrópoli del Marruecos colonial, y la formación que han recibido los hijos de Hassan II es decididamente francesa o afrancesada. Francia es también el principal socio económico de Marruecos. ¿En qué medida cree usted que esto determina las relaciones políticas marroquíes con Europa?

Las relaciones de Francia con Marruecos y de Marruecos con Francia son importantes. Pero tambien pienso que hay en la vida política y social de Marruecos hay otros actores políticos, entre ellos España.

Sara
11. 23/07/2009 - 17:27h.

Estimado Ferrán, Soy una judía de origen marroquí nacida en Latinoamérica, he conocido mucho la vida de Marruecos. ¿Cree usted que la apertura del Rey Mohamed VI hacia las leyes a favor de la mujer o su buena relación con los judíos (teniendo en cuenta que 2 diputados son judíos y el eterno consejero Azoulay) incentiva el fundamentalismo en uno de los países más abierto del mundo árabe musulmán? gracias.

Shalom. La presencia en Marruecos de una comunidad judia, perfectamente integrada y aceptada por todos, es uno de las pruebas de la actitud liberal y abierta del pueblo marroqui. No creo que esta sea una de las causas que incentive al fundamentalismo marroqui, como tampoco la reforma que impulso de la Mudawana. Las razones del fundamentalismo marroqui van por otro lado.

Sucran
12. 23/07/2009 - 17:27h.

¿Qué va a suceder cuando Mohamed VI muera?


Pues me imagino que le sucederá su hijo.

Laura Santamaría
13. 23/07/2009 - 17:30h.

¿Es posible que algún día Mohamed VI y Lalla Salma realicen una visita oficial a España? ¿Cuál cree que sería la reacción de la ciudadanía española? ¿Por qué esa visita no se ha producido hasta la fecha? ¿Ayudaría en algo a mejorar las relaciones políticas entre los dos países?

Pra empezar creo que las relaciones entre Marruecos y España debieran de establecerse a traves de sus gobernantes o instituciones democraticamente elegidos. Es lo que sucede con otros paises. ¿Por que hacer una excepcion con Marruecos?. Una vez dicho esto si Mohamed VI y Lalla Salma vien España, estoy seguro que serán bienvenidos.

TAHA
14. 23/07/2009 - 17:33h.

Buenas, Usted como gran experto en el tema de la monarquía marroquí, le queria preguntar, ¿cómo valora usted la andadura de las relaciones hispanomarroquies después de pasar diez años de reinado mohamed VI? Gracias

Las relaciones de España y Marruecos durante estos diez años han pasado por sos momentos de crisis, 2001 cuando Mohamed VI llamó a consultas a su embajador como protesta por la actitud del gobierno Aznar y 2002 la crisi de Perejil. Pero al margen de estos dos incidentes yo creo que la relación es buena, por no decir excelente. En todo caso mejor que con Hassan II.

Gorka
15. 23/07/2009 - 17:35h.

Buenas tardes, ¿Cuál es la verdadera aceptación social sobre el rey de Marruecos en su país? ¿Y entre los inmigrantes?

En Marruecos nadie o casi nadie se plantea prescindir del Rey. No hay o hay muy pocas tentaciones republicanas como las hubo en otras épocas. Esto en el interior. En el exterior y entre la emigración yo creo que se tiene una actitud mas critica con respecto al rey y a la monarquia.

rakelet
16. 23/07/2009 - 17:39h.

¿Qué esperanza tiene el pueblo saharaui de recuperar su independencia por la vía legal con Mohamed VI en el poder? Últimamente algunos medios en internet han afirmado que Obama estaría apoyando al Sahara, esto podría poner en un brete a Marruecos...

¿Recuperar la independencia?. ¿Querra decir tener su independencia?. No creo que en la epoca colonial española el pueblo saharaui fuera muy independiente. Pero esta no es la pregunta. Le dire que me gustaria que el pueblo saharaui alcance un dia su independencia y cree su propio Estado, pero lo veo muy dificil y desconfio del señor Obama. Desconfio de Obamna no solo para resolver este tema, si no otros conflictos incluido el israelo-palestino.

Albert Bradomín
17. 23/07/2009 - 17:40h.

Estuve en Casablanca hace unos dias. El taxista que me llevó del aeropuerto al centro me indicó lo que era un inmenso palacio perteneciente a un príncipe saudí. La presencia de dinero saudita o de los países del golfo parece muy importante. ¿Está el gobierno - el Rey - preparado o motivado para lograr que se constituya un mínimo de clase media en el país? ¿Es realista hablar de una economía de mercado en el futuro de Marruecos?

Hombre yo creo que si que se puede hablar de economia de mercado. Otra cosa es si me pregunta quien controla ese mercado. Con respecto a la clase media, yo creo que cada vez mas hay una clase media en Marruecos, que va creciendo poco a poco. Pero ahi esta.

saad
18. 23/07/2009 - 17:41h.

Soy marroqui , no he podido leer su libro pero he leido unos comentarios sobre él y tambien su entrevista en CNN, mi pregunta es si el problema en Marruecos es el Rey o lo que estan alrededor de él. Gracias.....

El problema de Marruecos es el Rey, los que estan alrededor de él y los partidos políticos- los históricos- que necesitan renovarse y reactivarse.

dikra zeroual
19. 23/07/2009 - 17:42h.

Por qué cuando se habla de Marruecos se da por hecho siempre que la única oposición que existe es la islamista y nunca se habla de los distintos movimientos sociales y sindicales y grupos politicos que luchan por la democracia como puede ser la Asociación Marroqui de Derechos Humanos, el partido de "la vía democratica" que es el único partido que defiende una constitución democratica, el referendum en el sahara y las libertades sexuales y religiosas de los ciudadanos marroquíes.

Estoy de acuerdo. ¿Y por que no los nacionalistas bereberes?.

Raja
20. 23/07/2009 - 17:43h.

No cres que todos los cambios mencionados en el articulo "TRIBUNA: ABOUBAKR JAMAI El inmenso poder de Mohamed VI" y que no se han llevado acabo durante estos 10 años es porque la sociedad o la población marroqui no esta preparada?

¿Que el pueblo marroqui no esta preparado para la democracia?. El que no esta preparado es el Rey.

PABLO
21. 23/07/2009 - 17:44h.

¿Por qué el pueblo de Marruecos no exige mayores reformas democráticas?

Los partidos politicos, que debieran impulsar la reforma Constitucional y mostarse mas reivindicativos, quedaron destrozados y desarbolados durante el reinado de Hassan II. Mientras no sean capaces de reformarse y regenerarse el cambio estará bloqueado y en manos del Rey.

Vicente Antón Coll
22. 23/07/2009 - 17:46h.

Buenas tardes, Sr. Sales: ¿Qué piensa usted de las restricciones a la libertad de prensa en Marruecos? y ¿de qué círculos o personas cree usted que se constriñe?

Creo que en Marruecos ahora hay mas libertad de prensa que en epoca de Hassan II. Marruecos es uno de los paises arabes con mas libertad de prensa. El tema es que el marco legal en que se mueven no es claro y ello favorece la arbitrariedad y las ingerencias de todo tipo, sobre todo las del entorno del monarca.

Raúl
23. 23/07/2009 - 17:49h.

Buenas tardes. Como experto en la monarquía alaouita ¿ve posible en un futuro cercano que se separe la jefatura del Estado de la jefatura religiosa en Marruecos? ¿Cree que sería posible una Monarquía laica en Marruecos al estilo de las occidentales (pese a la evidente unión con las iglesias nacionales)? En mi opinión, no cabe duda que el papel mesiánico otorgado a los soberanos marroquíes es un componente importante de su falta de sentido y sentimiento democrático. Gracias.

Podriamos plantearle la misma cuestion a la Reina de Inglaterra. La falta de sentido democratico de la monarquia marroqui esta enraizada en otras cuestiones mas prosaicas.

la primera fuente
24. 23/07/2009 - 17:49h.

¿Qué miembro de la familia real marroquí podría ser el próximo Rey de Marruecos?

En espera que el hijo del rey sea mayor de edad, me imagino que el hermano del rey Mohamed VI

Ausérdico
25. 23/07/2009 - 17:51h.

¿Cree Usted que Mohamed VI es un rey absolutista?¿Se le puede calificar así dadas las circustancias jurídicas existentes en el pais?

Me es dificil poner adjetivos. En todo caso creo que detenta poderes que pertenecen al pueblo o a sus representantes democriticamente elegidos.

Manisa
26. 23/07/2009 - 17:52h.

¿Que pasos está dando el Gobierno español ante las continuas reclamaciones de la soberanía marroquí de los "presidios" de Ceuta y Melilla que están siendo protagonizados en los últimos meses por distintos políticos y líderes de asociaciones "independientes" marroquíes a las órdenes del soberano alauita?

Me da la sensación que ningún paso.

Miguel
27. 23/07/2009 - 17:52h.

¿Qué opina sobre la vergonzosa posición de España en el asunto del Sáhara Occidental?

Vergonzosa.

CLINTON SE ANOTO UN GOLAZO....






Confirmando ser un animal político, Bill Clintón, el ex presidente de los Estados Unidos, efectúo una visita inopinada - así lo establecen los diplomáticos - a Corea del Norte y logró la liberación de dos periodistas norteamericanas condenadas a 12 años de prisión, por violar las leyes norcoreanas.



Clintón, quien no solo saltó a la fama mundial por ser el hombre más poderosos del planeta sino por el famoso "sexo oral" (en criollo mamada de pájaro) con la becaria Mónica Lewinski, llegó sorpresivamente al referido país y tras un fructífero diálogo promovió la libertad de las periodistas.



Esta jugada política deja en mal paso a Barack Obama, quien venía consolidando su imagen como estadista mundial, cuando Clintón con un solo gesto político del más alto nivel se anota un golazo mundial.



Y no es para menos, primero, porque el considerado uno de los más perverso dictador del mundo Kim Jong-il le brindó las mejores atenciones dando una señal muy significativa para el mundo occidental, que le tiene una mirada lejana y de cuidado.



Expertos en materia internacional califican de "audaz", "temerario" la decisión de Clintón, que lo pone, una vez más, como uno de los más grandes estrategas políticos del mundo. Acaso, podemos pensar que Clintón buscará capitalizar los réditos que le rendirá este logro para las próximas elecciones presidenciales.



Alguien dijo "que empiecen las apuestas"...En todo caso, los dejamos con la crónica respectiva:




Kim Jong-il "perdona" a las dos periodistas de EE UU tras la mediación de Bill Clinton




El ex presidente estadounidense Bill Clinton se reunió con el dictador norcoreano Kim Jong-il durante una insólita visita sorpresa a un país con el que la Administración de Barack Obama ha mantenido una relación tensa y alterada por una prueba nuclear efectuada por Pyongyang en mayo.


Durante su visita, Clinton logró que el régimen liberara a dos periodistas norteamericanas que habían sido condenadas a 12 años de trabajos forzados por entrar ilegalmente en el país.


A primera hora, el ex presidente emprendió viaje de regreso con las dos periodistas hacia Los Angeles, donde éstas residen.

Clintón logró la liberación de Laura Ling y Eunaa Lee, dos periodistas estadounidenses arrestadas el pasado marzo.Las periodistas fueron condenadas en junio a 12 años de trabajos forzados. Se les acusa de haber entrado en el país con 'intenciones hostiles'


Kim Jong-il, poco dado a aparecer en público, recibió a Clinton, se fotografió con él, le organizó una cena, le permitió reunirse con las dos periodistas y, finalmente, les concedió a ambas un "perdón especial".


Ellas, Laura Ling y Euna Lee, fueron detenidas por soldados norcoreanos en marzo, cuando grababan un documental sobre la trata de mujeres para la cadena de Al Gore, Current TV. Habían entrado en Corea del Norte sin visado.


Este gesto ha llevado a los analistas políticos de Washington a pensar que Corea del Norte busca un nuevo comienzo en las relaciones con EE UU, después de unos meses en los que parecían apagarse las esperanzas de que la llegada de Obama significara un punto y aparte en las relaciones bilaterales.



Según la televisión oficial del régimen, Central TV, los dos políticos "intercambiaron un amplio abanico de opiniones sobre asuntos de interés mutuo".


Los medios estatales informaron, además, de que Clinton le entregó al líder norcoreano un mensaje verbal de Obama, algo que la Casa Blanca ha negado.



La sospecha de que Clinton podía ser un enviado no oficial de la Casa Blanca la refuerza el hecho de que le acompañara John Podesta, que fue su último jefe de gabinete, organizó la transición de poder para Obama el pasado enero y sigue siendo un asesor habitual del actual presidente.


A ambos les recibió en el aeropuerto de Pyongyang el negociador jefe en asuntos nucleares, Kim Kye-gwan.


La esposa del ex presidente, Hillary Clinton, comenzó un viaje oficial a África, declinó opinar sobre la visita.



La secretaria de Estado norteamericana no es la persona más popular del momento en Corea del Norte.


A finales de julio creó una pequeña crisis diplomática al decir, en una visita a India, que los norcoreanos son "adolescentes rebeldes, gente que busca atención".



Un portavoz del Ministerio de Exteriores norcoreano respondió: "Sus palabras sugieren que no es inteligente...



A veces parece una niña de primaria y otras una pensionista que va a hacer la compra".


Con su marido, hubo más cordialidad. Clinton es un líder popular en el país asiático, el último presidente que envió a su secretaria de Estado, Madeleine Albright, a Pyongyang, en 2000.


Aquel mismo año, el entonces presidente estuvo a punto de acudir en persona a reunirse con Kim Jong-il, tratando de cerrar un acuerdo para que el dictador aceptara desmantelar su arsenal de misiles.



Al final la visita se canceló, ya que Pyongyang se resistía a cerrar un acuerdo definitivo.


Las relaciones, durante los ocho años de la Administración de George Bush, fueron ásperas.


Kim Jong-il reinició su programa de enriquecimiento de plutonio y lanzó su primera prueba nuclear, en 2006.


Bush se unió a una ronda de negociaciones con Corea del Sur, China, Japón y Rusia, tratando de llegar a un pacto para que Pyongyang aceptara renunciar a su programa nuclear. Finalmente, se llegó a un acuerdo y el ex presidente eliminó al país de la lista de países que apoyan el terrorismo.


Este año, con Obama, las relaciones volvieron a mínimos históricos.


Kim Jong-il, de 67 años y con una salud muy deteriorada desde que sufriera un ataque cerebral hace un año, permitió un ensayo nuclear y diversos lanzamientos de misiles en pruebas.



La embajadora de Obama en la ONU, Susan Rice, dijo el 12 de junio que "esos actos provocativos y temerarios tienen un coste, y Corea del Norte pagará un precio por sus actos".



Corea del Norte condena a 12 años de cárcel a dos reporteras norteamericanas de un canal de Internet



Hillary Clinton ha reclamado repetidamente la liberación de las periodistas de Current TV



Un tribunal de Corea del Norte ha condenado a dos periodistas norteamericanas a 12 años de cárcel por entrada ilegal y "actividades hostiles".


Euna Lee y Laura King, reporteras de Current TV, el canal de televisión por Internet uno de cuyos fundadores es Al Gore, podrían ser las primeras norteamericanas que padecieran el terrible sistema penitenciario de aquella dictadura.


El juicio se celebró la semana pasada y la sentencia es inapelable.

Según The Wall Sreet Journal, no se descarta que las dos periodistas sean usadas por el gobierno coreano como rehenes en una negociación con las autoridades norteamericanas a cambio de dinero o un gesto diplomático.


La tensión entre ambos países ha crecido en los últimos meses debido a las pruebas con bombas nucleares realizadas por Corea del Norte.


La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha reclamado repetidamente la liberación de ambas reporteras.


Las dos reporteras fueron detenidos en un punto de la frontera de Corea del Norte con China en marzo de este año cuando trabajaban en un reportaje sobre fugas de ciudadanos coreanos hacia China.


Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas con China y es la embajada sueca la que tutela sus intereses. Diplomáticos de la misma visitaron tres veces a las citadas reporteras antes del juicio.